El CEO de Ripple (XRP), Brad Garlinghouse, afirmó que la industria de las criptomonedas en EE. UU. está entrando en una ventana política crítica de dos semanas que podría determinar el destino de la legislación federal este año, con la Ley de Claridad del Mercado de Activos Digitales en juego.
"Las semanas del 11 y 18 de mayo podrían ser decisivas para el avance de la legislación federal sobre criptomonedas", señaló Garlinghouse en la conferencia Consensus Miami 2026. Sus comentarios se producen mientras el Bitcoin (BTC) cotiza por encima de los 80,000 dólares, lo que refleja un mercado muy consciente de los riesgos regulatorios.
El camino a seguir para el principal objetivo político de la industria cripto en Washington depende de la resolución de algunos puntos de fricción importantes en la próxima semana, según la senadora estadounidense Kirsten Gillibrand, una negociadora clave del proyecto de ley. "Nadie votará por este proyecto de ley si no tenemos una disposición ética", dijo el miércoles la demócrata de Nueva York, destacando una propuesta controvertida para prohibir que los altos funcionarios del gobierno tengan intereses financieros personales en la industria de las criptomonedas.
Lo que está en juego es si EE. UU. puede establecer "reglas de juego" regulatorias claras para el mercado de activos digitales de casi 3 billones de dólares o si el sector seguirá operando en una zona gris. El resultado podría desbloquear una ola de inversión institucional al proporcionar certeza legal o perpetuar la volatilidad y el riesgo destacados por las recientes acciones de cumplimiento, como la incautación de la presunta estafa cripto BG Wealth Sharing, que las autoridades dijeron que defraudó a los inversores con promesas de rendimientos diarios descomunales.
La disposición ética es un obstáculo clave
El obstáculo más importante que queda es la disposición ética, en la que los demócratas han insistido. "No podemos permitir que los miembros del Congreso, los altos funcionarios de la administración, los presidentes o los vicepresidentes se enriquezcan con estas industrias debido a su estatus de privilegiados", argumentó Gillibrand, enmarcándolo como una cuestión de prevención de la corrupción.
Esta disposición ha sido un punto de fricción, retrasando una audiencia necesaria del Comité Bancario del Senado. Gillibrand señaló que la negociación debe resolverse en la próxima semana para mantener el camino hacia una votación en el pleno. El calendario legislativo se está estrechando, con solo unas 10 semanas de tiempo en el Senado antes de las elecciones de mitad de período.
Garlinghouse ha abogado durante mucho tiempo por una mayor claridad, afirmando que las reglas claras son mejores que el estado de caos actual. Una posible votación final sobre la Ley de Claridad podría ocurrir en la primera semana de agosto, que sería la última oportunidad antes del receso de verano del Congreso. El progreso, o la falta del mismo, en las próximas dos semanas será un indicador clave de si ese cronograma es alcanzable.
Este artículo es solo para fines informativos y no constituye asesoramiento de inversión.