Una nueva propuesta de investigación de Ethereum permitiría a los validadores redirigir hasta el 10% de las recompensas de staking para financiar el ecosistema, planteando interrogantes sobre la gobernanza y quién controla las finanzas.
Los validadores de Ethereum podrían verse obligados a contribuir hasta con un 10% de las recompensas de staking para financiar bienes públicos, según una nueva propuesta que busca resolver el problema del "usuario gratuito" de la red.
"Los validadores son partes interesadas naturales a largo plazo porque una mejor financiación del ecosistema puede aumentar la actividad de la red, la quema de ETH y el valor del ETH apostado", señala la propuesta publicada en el foro de investigación de Ethereum.
Actualmente, los validadores ganan aproximadamente 700.000 ETH al año en recompensas. Una redirección del 5% al 10% enviaría entre 50.000 y 70.000 ETH anuales hacia la financiación del ecosistema, equivalentes a unos 120 millones de dólares a los precios actuales. Los validadores indicarían tanto una tasa de redirección entre el 0% y el 10% como sus receptores de financiación preferidos. Si una mayoría respalda una tasa superior a cero, la contribución se vuelve obligatoria para todos los validadores, y los fondos se distribuyen mediante un contrato divisor basado en las preferencias declaradas.
La propuesta llega en un momento en que Ethereum enfrenta una crisis de financiación. El excolaborador de la Fundación Ethereum, Trent Van Epps, advirtió que el desarrollo central podría enfrentar un déficit de financiación en un plazo de tres a nueve meses, estimando que la red necesita unos 30 millones de dólares al año para mantener un desarrollo estable. El Programa de Incentivos para Clientes finalizó en abril de 2026, lo que añade urgencia al debate.
El problema del usuario gratuito
El problema del "usuario gratuito" de Ethereum ha frustrado durante mucho tiempo a los desarrolladores: muchos proyectos se benefician de la infraestructura compartida, la investigación en seguridad, las herramientas y los bienes públicos, pero pocos quieren pagar la factura completa. Históricamente, la Fundación Ethereum, los donantes y un pequeño grupo de equipos motivados han intervenido, pero la nueva propuesta traslada la carga hacia los validadores —entidades que bloquean ether para asegurar la cadena y obtienen recompensas por hacerlo.
Según el plan, los validadores podrían seleccionar a los receptores de financiación preferidos y mantener esas preferencias vigentes, evitando la necesidad de votar constantemente sobre cada subvención. El contrato divisor canalizaría los fondos redirigidos en función de las preferencias agregadas de los validadores. La propuesta se encuentra aún en fase de investigación y no ha pasado a ser una Propuesta de Mejora de Ethereum formal.
Riesgos de control y preguntas abiertas
La propuesta enumera varios riesgos no resueltos. Uno es la cartelización de validadores: si una mayoría de validadores se coordinara, podrían aumentar la tasa de redirección y canalizar los fondos hacia grupos favorecidos o hacia ellos mismos.
Otra preocupación es la brecha entre los operadores de staking y los tenedores de ETH que delegan en ellos. La mayor parte del ether se apuesta a través de exchanges, protocolos de staking líquido u operadores profesionales, y no por individuos que gestionan sus propios validadores. En esa estructura, el operador puede establecer las preferencias de financiación mientras que el tenedor de ETH absorbe la pérdida de rendimiento. Esto plantea una pregunta fundamental: ¿quién decide adónde va el dinero?
También existe un interrogante sobre la emisión. Si los validadores están dispuestos a renunciar a parte de sus recompensas, los críticos podrían argumentar que Ethereum simplemente podría reducir la emisión en lugar de crear un nuevo mecanismo de financiación.
El debate continúa activamente en el foro de investigación de Ethereum, sin que se haya programado un proceso de votación formal.
Este artículo es solo con fines informativos y no constituye asesoramiento de inversión.