Los futuros de las acciones estadounidenses cayeron y los precios del petróleo subieron en las operaciones del domingo después de que el presidente Donald Trump rechazara la respuesta de Irán a una propuesta de EE. UU. destinada a poner fin a la guerra, señalando que el riesgo geopolítico seguirá siendo el principal motor de los mercados.
La reacción del mercado pone de relieve cómo el aumento de la tensión geopolítica en Oriente Medio puede provocar un sentimiento sostenido de aversión al riesgo en los mercados de renta variable, impulsando a los inversores hacia activos refugio.
Los futuros del S&P 500 apuntaban a un descenso de aproximadamente el 0,4% cuando se reanuden las operaciones el lunes. El precio del crudo Brent, el referente mundial del petróleo, subió cerca de un 2,7% para cotizar en torno a los 104 dólares por barril. El crudo West Texas Intermediate, el referente estadounidense, subió algo menos del 3%, cotizando a unos 98 dólares por barril, según The New York Times. Los movimientos se produjeron después de que el presidente Trump escribiera en las redes sociales que la respuesta de Irán era “¡TOTALMENTE INACEPTABLE!”.
El aumento de los precios del petróleo podría alimentar las presiones inflacionarias e impactar negativamente en el crecimiento económico mundial al incrementar los costes para las empresas y los consumidores. Los acontecimientos ponen en duda que el estancamiento entre los dos países se rompa pronto, dejando a la región en un estado que los analistas han calificado como de “ni guerra ni paz”.
Escalada de las tensiones geopolíticas
Las negociaciones entre Estados Unidos e Irán se han estancado en las últimas semanas, incluso a pesar de que se ha mantenido un frágil alto el fuego. El núcleo de la disputa gira en torno al programa nuclear de Irán y su reserva de uranio enriquecido a niveles cercanos a los de uso militar. En una entrevista en el programa “60 Minutes”, el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, afirmó que el conflicto “no ha terminado” porque ese material nuclear debe ser retirado de Irán.
Según los informes, los dos países están trabajando en un acuerdo a corto plazo para pausar los combates durante otros 30 días y poner fin al bloqueo de Irán del estrecho de Ormuz, una ruta clave para el transporte de petróleo y gas. Sin embargo, el tajante rechazo del presidente Trump a la última respuesta de Irán sugiere que una resolución sigue estando lejana, manteniendo en vilo a los mercados energéticos.
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