Una severa advertencia de EE. UU. sobre el estrecho de Ormuz ha inyectado una nueva incertidumbre en los mercados petroleros, incluso cuando los diplomáticos sugieren avances en las conversaciones nucleares.
Una severa advertencia de EE. UU. sobre el estrecho de Ormuz ha inyectado una nueva incertidumbre en los mercados petroleros, incluso cuando los diplomáticos sugieren avances en las conversaciones nucleares.

La declaración del Secretario de Estado de EE. UU., Rubio, de que un posible sistema de peaje en el estrecho de Ormuz es "inaceptable" ha introducido un riesgo nuevo y significativo para los mercados petroleros, incluso cuando señaló "señales positivas" en las negociaciones con Irán. Los comentarios crean una narrativa contradictoria para los precios del crudo, que recientemente habían bajado hasta cerca de los 105 dólares por barril ante las esperanzas de un avance diplomático.
Las señales mixtas se complicaron aún más por una declaración reciente de un vicealmirante estadounidense, quien dijo que el "régimen iraní no ha cambiado su forma de ser", sugiriendo un profundo escepticismo dentro del estamento militar sobre una distensión duradera. "Estamos tratando con un régimen que tiene una larga historia de actividades disruptivas y malignas", dijo el almirante en una entrevista televisada, instando a mantener la vigilancia en la región.
El estrecho de Ormuz, una estrecha vía navegable entre Omán e Irán, es el punto estratégico de petróleo más importante del mundo, con casi 21 millones de barriles de líquidos de petróleo pasando por él diariamente, lo que equivale a aproximadamente el 21 por ciento del consumo mundial. Las tensiones en el estrecho frecuentemente conducen a precios del petróleo más altos. La reciente afirmación de Irán de haber establecido el control sobre las aguas al sur de un importante puerto de los EAU, junto con informes de un aumento en el tráfico de embarcaciones, resalta los riesgos operativos en el concurrido canal.
Para los mercados, la situación crea un resultado binario. Una escalada, como la imposición de un peaje o un incidente militar, podría hacer que los precios del petróleo se disparen muy por encima de los máximos recientes, aumentando las presiones inflacionarias globales y afectando a las acciones. El último gran estallido en la región en 2019 vio cómo los precios del petróleo saltaban más del 15 por ciento en un solo día. Por el contrario, una resolución diplomática exitosa podría hacer que la prima de riesgo geopolítico incorporada en los precios del petróleo se desvanezca, lo que potencialmente llevaría a un movimiento a la baja sostenido. Los inversores ahora observan de cerca la respuesta oficial de Irán a la declaración de EE. UU. y cualquier otro detalle de las conversaciones en curso.
Este artículo tiene fines informativos únicamente y no constituye asesoramiento de inversión.