Los inversores deberían prepararse para múltiples resultados económicos en lugar de apostar por una única trayectoria, afirmó UBS, ya que la incertidumbre política que va desde los bancos centrales hasta la geopolítica amplía el abanico de escenarios plausibles.
UBS comunicó a sus clientes el 24 de junio que construyan carteras resilientes ante múltiples escenarios, argumentando que la preparación importa más que la predicción, ya que la trayectoria de las tasas de la Reserva Federal, el ciclo de endurecimiento del Banco de Japón y la reapertura del Estrecho de Ormuz generan tres incógnitas políticas simultáneas.
"El abanico de resultados plausibles es más amplio que en cualquier otro momento de los últimos tres años, lo que convierte el posicionamiento basado en escenarios en algo esencial, no opcional", señaló UBS Global Wealth Management en la nota.
La orientación llega mientras la Fed mantiene la tasa de los fondos federales en el 5,25% al 5,5%, sin cambios desde julio de 2023, mientras que los mercados OIS descuentan una probabilidad del 62% de una subida de tipos para finales de año. El crudo Brent cayó por debajo de los 75 dólares por barril por primera vez desde que comenzó la guerra entre EE. UU. e Irán, tras el acuerdo de paz provisional que reabrió el tráfico de petroleros a través del Estrecho de Ormuz. El Banco de Japón elevó su tasa de política al 1% —la más alta en 31 años— y algunos miembros del consejo abogan por una normalización más rápida hacia un nivel neutral cercano al 2%.
Para los inversores, la implicación es directa: una cartera optimizada para un único escenario corre el riesgo de sufrir pérdidas significativas si la trayectoria real diverge. La recomendación de UBS implica mayores asignaciones a estrategias multiactivo diversificadas e instrumentos de cobertura, con los 5,7 billones de dólares en activos gestionados por el banco como punto de referencia de cómo las grandes instituciones están adaptando su enfoque.
Tres trayectorias, un mismo marco
El marco de escenarios de UBS abarca tres grandes resultados, según el equipo de estrategia del banco. En el escenario base, la Fed realiza un recorte de 25 puntos básicos para diciembre a medida que la inflación se modera hacia el 3%, el crudo Brent se estabiliza cerca de los 75 a 80 dólares por barril y el crecimiento global se desacelera pero evita la recesión. En el escenario restrictivo, la inflación subyacente persistente —que repuntó en Australia y se mantiene rígida en EE. UU.— obliga a los bancos centrales a subir aún más las tasas, impulsando al dólar al alza y presionando los activos de mercados emergentes. En el escenario de riesgo extremo, una ruptura de la tregua entre EE. UU. e Irán envía el petróleo por encima de los 100 dólares por barril y desencadena un shock estanflacionario similar al de 2022.
Cada escenario implica una cartera óptima diferente, señaló UBS. El escenario base favorece una ponderación neutral en renta variable con un sesgo hacia sectores de calidad y defensivos. El escenario restrictivo exige infraponderar duración y sobreponderar efectivo y materias primas. El escenario de estanflación exige la máxima diversificación entre activos reales, bonos vinculados a la inflación y estrategias alternativas.
Implicaciones entre activos
La orientación ya ha influido en el posicionamiento. El S&P 500 ha cotizado en un rango del 3% durante las últimas dos semanas, mientras los inversores sopesan el próximo movimiento de la Fed frente a la caída de los precios del petróleo. El VIX, aunque por debajo de sus máximos de junio cerca de 28, se mantiene elevado en 19,5 —por encima de su media de cinco años de 17,2—, lo que apunta a una demanda persistente de protección de cartera. El oro, que cayó a un mínimo de tres meses cerca de 1,44 lakh de rupias por 10 gramos en India tras el repunte del dólar, ha encontrado soporte a medida que los rendimientos reales se estabilizan.
Para los clientes de banca patrimonial, el consejo de UBS representa un cambio respecto a la mentalidad de comprar en las caídas que dominó en 2024 y principios de 2025. El banco recomienda ahora que los inversores mantengan colchones de liquidez del 5% al 10% de las carteras y consideren productos estructurados que ofrezcan protección frente a las caídas sin dejar de participar en las subidas. El próximo catalizador para una reevaluación llega el 10 de julio, cuando la publicación del índice de precios al consumo de EE. UU. confirmará la tendencia desinflacionista o reforzará el argumento de tasas más altas durante más tiempo.
Este artículo es únicamente con fines informativos y no constituye asesoramiento de inversión.