Dos de los fondos de cobertura más importantes del mundo tomaron posiciones opuestas sobre la estrategia de IA de Microsoft Corp. en un debate público de alto nivel, con TCI Fund Management de Sir Christopher Hohn vendiendo 8.000 millones de dólares en acciones mientras que Pershing Square de Bill Ackman compraba 2.400 millones de dólares.
"Creemos que [Hohn] se equivoca", dijo Ackman en una publicación en X, la plataforma anteriormente conocida como Twitter, argumentando que los temores sobre la IA interrumpiendo el negocio principal de Microsoft están "completamente fuera de lugar".
TCI, accionista desde 2017, redujo su posición en Microsoft del 10% de su cartera a solo el 1%, poniendo fin de manera efectiva a una inversión de casi una década. Por el contrario, Pershing Square reveló su nueva participación multimillonaria en su última declaración 13F, señalando que la posición se inició con una relación precio-beneficio proyectada de unas 21 veces.
El desacuerdo público entre dos de los gestores de fondos más exitosos del mundo añade una nueva capa de incertidumbre para Microsoft, cuyas acciones han caído más del 15 por ciento este año mientras los inversores cuestionan si el gasto masivo en IA se traducirá en beneficios.
El caso bajista: TCI ve una amenaza en la IA
En una carta a los inversores, Hohn detalló su preocupación de que la rápida evolución de la inteligencia artificial podría representar una amenaza estructural para los dos principales centros de beneficios de Microsoft: la suite de software Office y la plataforma en la nube Azure. El fondo teme que las nuevas plataformas nativas de IA puedan alterar los flujos de trabajo establecidos, erosionando el dominio del mercado de productos como Word y Excel. El movimiento de liquidar la posición, incluso después de una caída del 15% en el precio de la acción en lo que va del año, muestra la profundidad de la convicción de TCI. Mientras reducía su exposición a Microsoft, TCI aumentó su inversión en Alphabet Inc., matriz de Google, convirtiéndola en la mayor participación tecnológica del fondo.
El caso alcista: Ackman ve un foso inquebrantable
Ackman contrarrestó directamente la tesis de TCI, argumentando que el foso empresarial de Microsoft es "casi imposible de replicar". Señaló los 450 millones de usuarios activos de la suite Microsoft 365, que está profundamente integrada en los flujos de trabajo corporativos y la infraestructura de seguridad. Para el negocio en la nube Azure, Ackman descartó las preocupaciones sobre el crecimiento, citando su crecimiento de ingresos del 39% en el último trimestre. Calificó la decisión de Microsoft de abandonar los derechos exclusivos para vender los modelos de OpenAI no como una debilidad, sino como un cambio estratégico hacia una arquitectura multimodelo más abierta que los clientes corporativos demandan cada vez más.
Ackman también destacó un punto de valoración que cree que el mercado está ignorando: el interés económico del 27% de Microsoft en OpenAI. Basándose en la última ronda de financiación de la firma de IA, esta participación podría valer hasta 200.000 millones de dólares, o el 7% de la capitalización de mercado de Microsoft, lo que Ackman sostiene que no se refleja en el precio actual de la acción.
Esta divergencia señala un debate crítico para el sector tecnológico sobre si la IA fortalecerá a los líderes establecidos como Microsoft o empoderará a una nueva generación de disruptores. Los inversores seguirán de cerca los próximos informes de resultados de Microsoft en busca de pruebas de crecimiento impulsado por la IA en Azure y la adopción de sus servicios Copilot.
Este artículo tiene únicamente fines informativos y no constituye asesoramiento de inversión.