La tasa de inflación anual de Suiza cayó al 0,5% en junio, el primer descenso desde que los precios energéticos se dispararon tras el estallido de la guerra en Irán, lo que respalda la visión del banco central de que las presiones sobre los precios a medio plazo siguen contenidas.
El índice de precios al consumo subió un 0,5% interanual, frente al 0,6% registrado tanto en abril como en mayo, según informó el jueves la Oficina Federal de Estadística. La lectura coincidió con la estimación del consenso. En términos mensuales, los precios se mantuvieron sin cambios tras un aumento del 0,2% en mayo. El índice se situó en 101,3, utilizando diciembre de 2020 como base 100.
"El leve descenso de la inflación anual refuerza los comentarios del presidente del Banco Nacional Suizo, Martin Schlegel, quien señaló en la reunión de política monetaria del mes pasado que las presiones inflacionarias a medio plazo se han mantenido prácticamente sin cambios, a pesar del repunte de los precios energéticos provocado por el conflicto en Oriente Medio", indicó el banco central en su declaración de junio.
Los precios de los productos derivados del petróleo subieron un 15% interanual, pero descendieron respecto a mayo, mientras que los costes del transporte aéreo —particularmente expuestos a los precios energéticos globales— también cayeron en términos mensuales. Los hoteles y el alquiler de coches registraron subidas de precios, según la FSO. La inflación subyacente 1, que excluye alimentos, bebidas, tabaco, productos de temporada, energía y combustibles, se mantuvo estable en el 0,3% interanual. La inflación subyacente 2, que también excluye los precios regulados, subió ligeramente al 0,5% desde el 0,4% de mayo.
La lectura de junio marca un punto de inflexión respecto a la aceleración observada en abril y mayo, cuando la inflación anual alcanzó el 0,6% —el nivel más alto desde 2024— debido al encarecimiento del crudo y los productos refinados por la guerra en Irán. Suiza, que importa prácticamente todo su petróleo, está particularmente expuesta a las oscilaciones de los precios energéticos globales, aunque la transmisión a los precios al consumo en general ha seguido siendo limitada.
La última vez que la inflación suiza superó el 0,6% fue a mediados de 2024, cuando el BNS aún se encontraba en un ciclo de relajación. El banco central recortó su tasa de interés de referencia en 25 puntos básicos, hasta el 1,0%, en marzo de 2025 y desde entonces la ha mantenido sin cambios, y la trayectoria actual de la inflación respalda esa pausa. Los swaps de índices overnight valoran una probabilidad de aproximadamente el 40% de un nuevo recorte de 25 puntos básicos para diciembre, según datos recopilados por Bloomberg.
Para el BNS, los datos validan la evaluación que Schlegel presentó en junio: que el shock de precios energéticos derivado del conflicto en Irán difícilmente se traduciría en una espiral inflacionaria sostenida. La inflación de Suiza se ha mantenido por debajo del rango objetivo del BNS del 0-2% durante la mayor parte de los últimos dos años, y la lectura de junio la mantiene cómodamente dentro de esa banda. La próxima reunión de política monetaria del banco central está prevista para septiembre.
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