El presidente de Strategy, Michael Saylor, desplegó $2.200 millones en compras adicionales de Bitcoin este mes, ampliando la apuesta de la compañía por la criptomoneda más grande del mundo mientras la incertidumbre geopolítica nubla las perspectivas de los activos de riesgo.
"La oportunidad de adquirir Bitcoin a los niveles actuales representa un punto de entrada generacional para las tesorerías corporativas", declaró Saylor en un comunicado. "Tenemos la intención de seguir acumulando".
Las compras elevan las tenencias totales de Bitcoin de Strategy a más de 500.000 tokens, valorados en unos $32.000 millones a los precios actuales. La compañía ha gastado aproximadamente $16.000 millones en adquisiciones de Bitcoin desde 2020, con un precio de entrada promedio cercano a los $32.000 por moneda. Bitcoin cotizaba el lunes a $64.400, por debajo de su máximo histórico de más de $109.000 alcanzado en enero.
La oleada de compras se produce en un momento en que los mercados lidian con narrativas contrapuestas. Un acuerdo de alto el fuego entre Estados Unidos e Irán que brevemente presionó a la baja los precios del crudo y elevó el apetito por el riesgo se ha desmoronado, con Irán reabriendo el estrecho de Ormuz y el presidente Trump amenazando con nuevas acciones militares. El giro hawkish de la Reserva Federal —con los mercados descontando una probabilidad del 90% de una subida de tasas para diciembre— ha añadido presión sobre los activos especulativos.
La estrategia de Saylor conlleva un riesgo significativo para los accionistas de Strategy. El valor de mercado de la compañía se ha correlacionado estrechamente con el precio de Bitcoin, amplificando la volatilidad. Las acciones de Strategy han caído un 18% desde su máximo de 2026, por debajo del avance del 4% del S&P 500 en el mismo período. La compañía financia las compras mediante una combinación de emisión de deuda y venta de acciones, una estructura que magnifica tanto las ganancias como las pérdidas.
El próximo catalizador para Strategy será el informe de resultados del segundo trimestre, previsto para principios de agosto, donde los inversores evaluarán el impacto de los vaivenes del precio de Bitcoin en el balance de la compañía y cualquier plan para nuevas ampliaciones de capital.
Este artículo es únicamente con fines informativos y no constituye asesoramiento de inversión.