El presidente Trump declaró el lunes que el estrecho de Ormuz está completamente abierto, con el petróleo fluyendo al ritmo más rápido desde que comenzó la guerra y los fondos iraníes congelados destinados a la compra de productos agrícolas estadounidenses.
La declaración de Trump de que el estrecho de Ormuz está completamente abierto elimina el mayor riesgo de oferta en los mercados mundiales de petróleo, con envíos de crudo al ritmo más rápido desde que comenzó el conflicto y los activos iraníes congelados listos para fluir hacia compras agrícolas estadounidenses.
"Hemos hecho un muy buen trabajo con el estrecho de Ormuz. Está completamente abierto y estamos moviendo grandes volúmenes de petróleo", dijo Trump el lunes. "Estamos negociando y veremos cómo progresan las cosas".
La reapertura se produce después de semanas de señales contradictorias, con Irán declarando la vía fluvial cerrada tan recientemente como la semana pasada, según informes de transporte marítimo. El estrecho maneja aproximadamente el 21% del consumo mundial de petróleo, lo que lo convierte en el punto de estrangulamiento petrolero más crítico del mundo. Trump también dijo que los fondos iraníes congelados, una vez descongelados, se utilizarían para comprar productos agrícolas estadounidenses, un posible impulso para las exportaciones agrícolas de EE. UU.
La reapertura total elimina una prima de riesgo geopolítico que había estado incorporada en los precios del crudo desde que se intensificaron las hostilidades. Con el alivio de los temores de oferta, los precios del petróleo enfrentan una posible presión a la baja, mientras que los exportadores agrícolas estadounidenses podrían beneficiarse de un nuevo canal de demanda si el mecanismo de fondos iraníes procede. La próxima fase de negociaciones determinará la rapidez con que se liberen esos fondos.
El estrecho de Ormuz, un canal de 34 kilómetros de ancho entre Omán e Irán, normalmente maneja alrededor de 17 millones de barriles de crudo por día. Bloomberg informó el lunes que el petróleo del Golfo fluye a través de la vía fluvial al ritmo más rápido desde que comenzó la guerra, confirmando la evaluación de Trump.
Las señales contradictorias previas al anuncio del lunes mantuvieron a los operadores en vilo, con la asimetría de opciones reflejando un riesgo de cola elevado en los mercados de crudo. Las acciones del sector de defensa habían subido durante el período de máxima incertidumbre. La declaración del lunes revierte efectivamente gran parte de ese posicionamiento.
La última vez que el estrecho enfrentó una interrupción comparable fue durante la guerra entre Irán e Irak en la década de 1980, cuando la Guerra de los Petroleros provocó un aumento de más del 50% en los precios del crudo durante varios meses. Si bien el episodio actual fue más breve, puso de relieve la vulnerabilidad de las cadenas mundiales de suministro de energía ante los puntos críticos geopolíticos de la región.
Para la agricultura estadounidense, el posible desbloqueo de los fondos iraníes representa un catalizador de demanda significativo. Irán fue históricamente un comprador de productos agrícolas estadounidenses antes de que se endurecieran las sanciones. Si las negociaciones logran descongelar esos activos, los agricultores estadounidenses podrían obtener un nuevo canal de exportación para granos y soja, aunque el cronograma y la escala siguen siendo inciertos.
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