Stellantis NV retiró más de 1.3 millones de SUVs y camionetas Jeep en todo el mundo debido a riesgos de incendio relacionados con un problema eléctrico, instando a los propietarios a estacionar lejos de estructuras hasta que se realicen las reparaciones.
"Una conexión eléctrica en el cableado de la bomba de dirección puede sobrecalentarse y provocar la ignición de materiales combustibles, lo que podría causar un incendio en el vehículo", declaró Frank Matyok, portavoz de Stellantis, en un comunicado.
El retiro abarca los modelos Jeep Wrangler y Gladiator de los años 2021 a 2025, con aproximadamente 1.08 millones de unidades afectadas en Estados Unidos. También se reportaron cifras significativas en Canadá, México y otros mercados globales. El fabricante de automóviles indicó que anticipa una solución a más tardar en julio, aunque aún no ha identificado una reparación específica.
Este retiro es el más reciente de una serie de acciones de seguridad relacionadas con productos Jeep. Stellantis ya había retirado del mercado versiones híbridas enchufables del Wrangler y del Grand Cherokee al menos tres veces por problemas que incluyen riesgos de incendio, fallos en el motor y pérdida repentina de potencia. La compañía discontinuó su línea de híbridos enchufables a finales de 2025. Se espera que la magnitud masiva del último retiro pese sobre las acciones de Stellantis, mientras los inversores evalúan los posibles costos de reparación, las responsabilidades legales y el daño a la reputación de la marca. Los documentos públicos del retiro serán publicados por la Administración Nacional de Seguridad del Tráfico en Carreteras el 9 de junio.
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