El S&P 500 alcanzó un máximo histórico el viernes, extendiendo su racha ganadora semanal más larga desde finales de 2024, ya que los robustos beneficios de los gigantes tecnológicos eclipsaron las preocupaciones sobre el ritmo de inversión en inteligencia artificial.
"Gran parte de los datos económicos calmaron los temores de los inversores", dijo Paul Nolte, asesor senior de patrimonio y estratega de mercado en Murphy & Sylvest. "Más allá de eso, hay muy buenos resultados de muchas empresas diferentes, y estamos viendo cómo eso se expande hoy".
El sector tecnológico estuvo en el centro de atención: Alphabet subió un 10,0% tras reportar un trimestre récord para su unidad de la nube, mientras que Amazon subió un 0,8%. Sin embargo, un informe del Wall Street Journal que planteaba dudas sobre los ingresos internos y los objetivos de crecimiento de usuarios de OpenAI provocó una fuerte caída en otros nombres vinculados a la IA. Nvidia, AMD y Arm Holdings cayeron, arrastrando al índice de semiconductores a la baja por segundo día consecutivo. Los servicios de comunicación y los industriales estuvieron entre los sectores con mayores ganancias, mientras que el tecnológico terminó en rojo.
El mercado ahora busca dirección en los próximos resultados de Amazon, Meta, Microsoft y Alphabet. La construcción de infraestructura de IA ha sido la operación clave durante meses, y cualquier signo de debilidad en la demanda podría ampliar la venta masiva del martes. Con el crudo Brent por encima de los 110 $ y una potencial formación de techo de reversión bajista en los futuros del índice E-mini S&P 500 de junio, el mercado permanece en vilo.
Este artículo tiene únicamente fines informativos y no constituye asesoramiento de inversión.