El índice KOSPI de Corea del Sur se desplomó un 4,5 % intradía, ampliando su caída acumulada a más del 10 % en las últimas dos sesiones de negociación y liderando una ola de ventas en los mercados de renta variable asiáticos.
La fuerte caída en Seúl repercutió en toda la región, y los operadores señalaron la creciente ansiedad de los inversores por la estabilidad económica regional. El movimiento coincidió con una caída del 1 % en el índice MSCI Asia Pacific y una bajada del 1 % en los futuros del índice Nasdaq 100, lo que sugiere que el sentimiento bajista se estaba extendiendo a los mercados de EE. UU. y Europa.
La liquidación fue generalizada, con casi todos los principales índices mundiales en rojo. En Asia, el Nikkei 225 de Japón cayó 1.244,76 puntos, mientras que el índice Hang Seng de Hong Kong perdió 426,31 puntos. Los mercados europeos estaban preparados para seguir su ejemplo, con el DAX de Alemania cayendo 505,69 puntos y el FTSE 100 del Reino Unido descendiendo 177,56 puntos. El S&P 500 también registró una caída significativa de 92,74 puntos.
El descenso generalizado indica una posible huida hacia activos refugio a medida que los inversores reevalúan las previsiones de crecimiento y los riesgos geopolíticos. La dramática caída de dos días del KOSPI, en particular, será un foco clave para los inversores globales, que ahora están atentos a las señales de si la liquidación se estabilizará o se acelerará durante las horas de negociación en EE. UU.
Este artículo tiene únicamente fines informativos y no constituye asesoramiento de inversión.