Los precios de la plata al contado aumentaron un 7% intradía hasta los 85,97 dólares por onza, marcando un movimiento significativo impulsado por la demanda de los inversores de activos de refugio seguro. El oro siguió la tendencia con una ganancia modesta, subiendo hasta los 4.731,85 dólares por onza.
El movimiento extiende un período de volatilidad para los metales preciosos, con los futuros de plata del COMEX mostrando un fuerte aumento en el volumen de operaciones. Si bien los datos específicos de inventario de las principales bolsas como la LBMA no estuvieron disponibles de inmediato, la acción del precio sugiere un mercado físico ajustado.
El repunte parece estar vinculado a un debilitamiento del dólar estadounidense y a las renovadas preocupaciones sobre la inflación global, lo que aumenta el atractivo de los activos que no generan rendimientos. El doble papel de la plata como metal monetario y componente industrial crítico en sectores como la energía solar y la electrónica proporciona múltiples fuentes de demanda. El aumento del 0,35% del oro a 4.731,85 dólares la onza fue más moderado, ampliando la brecha de rendimiento con la plata.
La plata está probando ahora niveles no vistos desde principios de mayo, cuando los precios rondaban los 80 dólares por onza según los datos del mercado. Los inversores están siguiendo de cerca los nuevos datos de inflación de EE. UU. a finales de esta semana, que podrían servir como el próximo gran impulsor para los metales preciosos e influir en la política de tipos de interés de la Reserva Federal.
Este artículo tiene únicamente fines informativos y no constituye asesoramiento de inversión.