(Bloomberg) -- Sherritt International Corp. abandonará sus operaciones en Cuba, incluida una empresa conjunta de níquel y cobalto al 50 %, después de que una orden ejecutiva de EE. UU. que amplió las sanciones a la nación insular hiciera que su negocio fuera insostenible. Las acciones de la compañía se desplomaron más del 20 % tras la noticia.
“Después de mucha deliberación, Sherritt ha determinado que la única forma de preservar su capacidad para hacer negocios es invocando sus derechos de disolución”, dijo la compañía en un comunicado el 15 de mayo.
La empresa con sede en Toronto renunciará a sus intereses en la Moa JV, una asociación con la estatal cubana General Nickel Company S.A., así como a su participación de un tercio en la empresa de generación de energía Energas y a los contratos de exploración de petróleo y gas. Se espera que la disolución resulte en que Sherritt se convierta en el único propietario de Canada Refinery Corporation en Saskatchewan y que GNC asuma la propiedad total de los activos de Moa JV en Cuba. Sherritt anticipa un pago de compensación por parte de GNC, además de los aproximadamente 277 millones de dólares que ya se le adeudan.
La salida abrupta se produce tras la renuncia de la directora financiera de Sherritt, Yasmin Gabriel, y de su auditor, Deloitte LLP, lo que ha retrasado la presentación de sus estados financieros del primer trimestre. La compañía dijo que espera que la Comisión de Valores de Ontario emita una orden de cese de negociación por falta de presentación, lo que detendría la cotización de sus valores en Canadá.
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