Sherritt International Corporation (TSX:S) anunció el 4 de mayo que está evaluando el impacto de una nueva orden ejecutiva de EE. UU. que amplía las sanciones a Cuba, una acción que amenaza sus importantes operaciones de energía y minería en la isla y provocó una caída de sus acciones de más del 4 por ciento.
"Sherritt está consultando con sus asesores y partes interesadas para evaluar las posibles implicaciones de la Orden Ejecutiva y está considerando los próximos pasos apropiados en lo que respecta a los intereses de la Corporación en Cuba", dijo la compañía con sede en Toronto en una actualización corporativa.
Las nuevas sanciones, emitidas por la Casa Blanca el 1 de mayo, se dirigen a una amplia gama de personas y entidades que se cree que operan en los sectores de energía, minería y finanzas de Cuba. La medida es una escalada de la presión de la administración Trump, que a principios de este año impuso un bloqueo petrolero que ha dañado gravemente la economía de la isla. El ministro de Relaciones Exteriores de Cuba, Bruno Rodríguez, calificó las medidas de "castigo colectivo" y una violación de la Carta de las Naciones Unidas.
La ampliación de las sanciones crea una incertidumbre significativa para Sherritt, uno de los mayores inversores extranjeros en Cuba con empresas conjuntas clave en la minería de níquel y cobalto, así como en petróleo y gas. Las medidas podrían interrumpir sus cadenas de suministro, afectar los ingresos y aumentar los desafíos legales, lo que explica la reacción negativa inmediata en el precio de sus acciones a medida que los inversores reevalúan el riesgo geopolítico asociado con sus activos.
Ampliación de las sanciones y tensiones regionales
La orden ejecutiva firmada por el presidente Donald Trump el 1 de mayo tiene como objetivo penalizar no solo al gobierno cubano, sino también a las entidades extranjeras que trabajan con él. La orden se dirige a los involucrados en "graves abusos de los derechos humanos" o corrupción, así como a cualquier persona que opere en los sectores económicos centrales del país. La acción sigue a meses de retórica creciente, incluida una broma reciente de Trump de que la Marina de los EE. UU. podría "tomar el control" de Cuba "casi de inmediato" [2].
La postura endurecida de Washington se produce tras su intervención de enero en Venezuela, que derrocó al presidente Nicolás Maduro. La administración Trump había acusado a Cuba de proporcionar seguridad a Maduro a cambio de petróleo, un salvavidas que fue posteriormente cortado. Las nuevas sanciones señalan un enfoque continuo en presionar al gobierno cubano, al que la Casa Blanca ha calificado como una "amenaza inusual y extraordinaria" [1].
Respuesta cubana y presión económica
La Habana ha rechazado firmemente las nuevas medidas. "Mientras el gobierno de EE. UU. reprime a su propio pueblo en las calles, busca castigar al nuestro, que resiste heroicamente los ataques del imperialismo estadounidense", dijo el ministro de Relaciones Exteriores Bruno Rodríguez en una publicación en las redes sociales [1]. Afirmó que EE. UU. "no tiene derecho alguno a imponer medidas contra Cuba o contra terceros países o entidades".
Las sanciones agravan una situación económica ya de por sí desesperada en Cuba. El bloqueo de combustible impuesto por EE. UU. ha provocado frecuentes apagones y ha paralizado la red eléctrica del país. Las Naciones Unidas han advertido de una crisis humanitaria en desarrollo en la isla como resultado directo de la escasez de combustible, que ha afectado gravemente a todo, desde el transporte hasta los servicios de salud [2].
Incertidumbre de inversores y de la comunidad
Para empresas como Sherritt y para la comunidad cubanoamericana, el momento se siente como un punto de inflexión precario. Mientras que algunos en la comunidad apoyan el aislamiento de la isla para forzar un cambio de régimen, otros temen las consecuencias de mayores dificultades económicas sobre el pueblo cubano y el potencial de inestabilidad [3].
"En este momento, parece que va a haber un cambio", dijo Guillermo Grenier, profesor de sociología en la Universidad Internacional de Florida, a USA TODAY. "Todo el mundo está locamente, locamente optimista y locamente temeroso al mismo tiempo". Esta profunda incertidumbre se está descontando ahora en los activos con exposición a Cuba, como se ve en la caída de las acciones de Sherritt, sin un camino claro para resolver las crecientes tensiones entre las dos naciones.
Este artículo es solo para fines informativos y no constituye asesoramiento de inversión.