La Comisión de Bolsa y Valores de EE. UU. (SEC) rescindió el lunes su 'regla mordaza' de 50 años, una política controvertida que prohibía a los demandados negar públicamente las acusaciones al llegar a acuerdos en acciones de ejecución, alterando un principio fundamental de la estrategia de cumplimiento de la agencia.
'El discurso crítico con el gobierno es una parte importante de la tradición estadounidense', dijo Paul Atkins, designado por Trump, en el anuncio. 'Esta rescisión pone fin a la política que prohibía tales críticas por parte de los demandados que llegan a acuerdos'.
La política, vigente durante más de 50 años, fue cuestionada por figuras como Elon Musk y grupos legales como la New Civil Liberties Alliance, que solicitó su eliminación en 2023. El cambio significa que la SEC ya no aplicará cláusulas mordaza en acuerdos de conciliación nuevos o existentes, una medida que podría afectar a cientos de acuerdos pasados.
La reversión puede remodelar la dinámica de la aplicación de la SEC, lo que podría conducir a litigios más prolongados y costosos a medida que se altera el incentivo de las empresas para llegar a acuerdos. Para los inversores, podría introducir más volatilidad en las relaciones públicas en torno a las empresas que enfrentan investigaciones, pero también proporcionar una mayor transparencia en las disputas con el regulador.
Durante más de cinco décadas, la SEC sostuvo que los demandados que llegaban a acuerdos debían aceptar no negar públicamente las acusaciones de la agencia. La comisión argumentó que esto era necesario para la vigilancia eficiente de los mercados. Sin embargo, los críticos han sostenido durante mucho tiempo que la norma viola la Primera Enmienda, protege ilegalmente a la agencia de las críticas públicas y coacciona a los demandados al silencio. Luchar contra la agencia en los tribunales es un proceso costoso y largo, lo que lleva a muchos a llegar a acuerdos incluso cuando creen que no han hecho nada malo.
La decisión de descartar la norma fue anunciada por el comisionado Atkins, designado por el expresidente Donald Trump. Su medida contrasta con la posición del actual presidente de la SEC, Gary Gensler, quien previamente se había negado a eliminar la restricción de expresión. La New Civil Liberties Alliance, que había solicitado formalmente a la agencia en 2023 que rescindiera la política, calificó la medida como una gran victoria para la libertad de expresión.
El impacto inmediato en los mercados es incierto, pero el cambio de política introduce nuevos cálculos para las empresas bajo investigación de la SEC. Las empresas ahora pueden estar más dispuestas a combatir las acusaciones públicamente y en los tribunales, lo que podría generar mayores costos de litigio y períodos de incertidumbre más largos para empresas como Tesla Inc., cuyo director ejecutivo, Elon Musk, ha sido un crítico vocal de la regla mordaza. Si bien esto podría crear más riesgo de titulares para las empresas, también puede resultar en un proceso más transparente y contradictorio, lo que permitiría a los inversores escuchar a ambas partes de una disputa.
Este artículo es solo para fines informativos y no constituye asesoramiento de inversión.