Rocket Lab está aprovechando su tecnología de cohetes Electron para capturar una cuota creciente del mercado de pruebas hipersónicas de miles de millones de dólares, diversificándose más allá de los lanzamientos de satélites.
Rocket Lab está aprovechando su tecnología de cohetes Electron para capturar una cuota creciente del mercado de pruebas hipersónicas de miles de millones de dólares, diversificándose más allá de los lanzamientos de satélites.

Rocket Lab USA Inc. está ampliando su asociación con el sector de defensa tras asegurar un contrato de lanzamientos múltiples con Anduril Industries para probar tecnologías hipersónicas utilizando su vehículo HASTE. El acuerdo, anunciado el 13 de mayo, señala un giro estratégico para Rocket Lab, que utiliza su tecnología de lanzamiento establecida para generar nuevos flujos de ingresos de alto margen más allá del despliegue de satélites comerciales.
"HASTE representa velocidad, asequibilidad y pruebas de tecnología hipersónica confiables, y esa es una combinación poderosa para el gobierno de los Estados Unidos y socios industriales como Anduril", afirmó el fundador y director ejecutivo de Rocket Lab, Sir Peter Beck. "Juntos, Rocket Lab y Anduril están cerrando la brecha entre la investigación hipersónica y el despliegue operativo lo más rápido posible".
El contrato incluye tres lanzamientos de prueba hipersónicos para Anduril desde el Complejo de Lanzamiento 2 de Rocket Lab en Virginia, con la primera misión programada para volar en menos de 12 meses. Anduril, una empresa de tecnología de defensa, está financiando los bancos de prueba íntegramente con su propio capital interno para acelerar el desarrollo de sus sistemas de defensa impulsados por IA. El rápido cronograma desde el contrato hasta el lanzamiento destaca las capacidades espaciales receptivas de Rocket Lab.
Para los inversores, el contrato con Anduril valida la estrategia de Rocket Lab de diversificar su negocio y reducir la dependencia del competitivo mercado de lanzamiento de satélites comerciales. Al aprovechar la creciente demanda de capacidades de prueba hipersónicas de la industria de defensa, la compañía se está posicionando como un proveedor clave para contratos gubernamentales de alto valor, un movimiento que podría respaldar una valoración de las acciones más alta.
Las ambiciones de defensa de Rocket Lab se ven respaldadas por una serie de adquisiciones estratégicas. La compañía anunció recientemente la compra de Motiv Space Systems, una empresa de robótica cuyo hardware ha sido probado en misiones como el rover Mars Perseverance de la NASA. La adquisición, que verá a Motiv rebautizada como Rocket Lab Robotics, integra tecnología crítica de forma interna y asegura el suministro de componentes escasos como los conjuntos de accionamiento de matrices solares (SADA).
Esta estrategia de integración vertical no es nueva para Rocket Lab. En agosto de 2025, la compañía compró Geost por 275 millones de dólares, un especialista en sistemas avanzados de sensores electro-ópticos e infrarrojos utilizados para el seguimiento y alerta de misiles. Al adquirir tanto Motiv como Geost, Rocket Lab obtiene una experiencia crucial y capacidad de fabricación en robótica, sensores y control de movimiento, posicionándose para licitar en misiones de exploración lunar y planetaria más complejas.
La base del programa HASTE es el cohete Electron, el caballo de batalla de la compañía, que ha desplegado con éxito numerosos satélites comerciales. Esta reutilización de una plataforma probada y de bajo coste permite a Rocket Lab ofrecer servicios de pruebas hipersónicas a una fracción del coste y el tiempo de los métodos tradicionales. Este enfoque está convirtiendo a la empresa de un simple proveedor de lanzamientos en una firma de tecnología espacial y defensa más integrada. La combinación de la robótica interna de Motiv, los sensores avanzados de Geost y un vehículo de lanzamiento fiable en HASTE crea un ecosystème potente para desarrollar y probar tecnologías de defensa y exploración de próxima generación.
Este artículo tiene únicamente fines informativos y no constituye asesoramiento de inversión.