La startup sueca Pit ha recaudado 16 millones de dólares en una ronda de financiación para crear software personalizado generado por IA para flujos de trabajo internos corporativos, un desafío directo al mercado de SaaS empresarial estandarizado. La ronda fue liderada por Andreessen Horowitz (a16z), lo que indica una sólida confianza de los inversores en una nueva categoría de IA que va más allá de los copilotos para automatizar las operaciones comerciales principales.
"Durante 20 años, las empresas han alquilado software que las obliga a operar a su alrededor. Con la IA, eso termina", afirmó Adam Jafer, director ejecutivo y cofundador de Pit. "Por primera vez, cada empresa puede funcionar con sistemas que realmente han diseñado ellas mismas".
La ronda de financiación contó con la participación de Lakestar y ejecutivos de gigantes tecnológicos como OpenAI, Anthropic y Google. Los primeros despliegues de la plataforma de Pit ya han generado eficiencias significativas: un cliente industrial ahorró más de 10.000 horas anuales y logró tasas de aceptación de facturas del 99 por ciento mediante la automatización. Otro piloto en el comercio electrónico experimentó una reducción del 85 por ciento en el tiempo de ejecución de las campañas.
La inversión sugiere un cambio en el mercado hacia la automatización operativa, donde la IA no es solo un asistente sino el motor que hace funcionar los sistemas internos críticos. "Cada empresa de IA vende velocidad. Pit vende velocidad que se mantiene durante años, segura, gobernada y construida para durar. Es una categoría nueva", dijo Alex Rampell, socio general de Andreessen Horowitz. Este movimiento podría afectar la valoración de los proveedores de SaaS tradicionales a medida que las empresas adquieren la capacidad de construir en lugar de comprar soluciones de software.
Fundada por los arquitectos detrás de las estructuras tecnológicas de éxitos europeos como Klarna, Voi e iZettle, Pit tiene como objetivo reemplazar la capa fragmentada de hojas de cálculo, bandejas de entrada y software inflexible que impulsa a muchas grandes empresas. La plataforma consta de dos componentes principales: Pit Studio, que aprende los flujos de trabajo de una empresa y construye el sistema personalizado, y Pit Cloud, que proporciona una infraestructura segura, gobernada y que cumple con la norma ISO 27001 para que se ejecute el software.
A diferencia de las plataformas de bajo código que producen prototipos, Pit está diseñado para generar software de nivel de producción capaz de ejecutar operaciones en tiempo real desde el primer día. La empresa ya está operando con pilotos empresariales en logística, telecomunicaciones, comercio electrónico y atención médica con compañías como Voi, Tre, Stena Recycling y Kry. La capacidad de implementar estos sistemas en días o semanas, en lugar de años, presenta una alternativa significativa a los proyectos de transformación digital de varios años que a menudo no logran adaptarse a las necesidades específicas de una empresa.
Este artículo tiene únicamente fines informativos y no constituye asesoramiento de inversión.