El Banco Popular de China fijó el tipo de referencia del yuan en 6,8175 por dólar el lunes, un marginal debilitamiento de 9 pips respecto a los 6,8166 del viernes que extiende un sesgo de depreciación medido.
La fijación diaria, la principal herramienta del PBOC para señalar sus intenciones de política cambiaria, se situó 9 pips por debajo de los 6,8166 de la sesión anterior, empujando al yuan en tierra firme (CNY) hacia el lado más blando del nivel de 6,82. Este movimiento marca la tercera sesión consecutiva en la que el banco central fija el tipo por encima del nivel de 6,81, un patrón que los operadores consideran que refleja un enfoque deliberado pero gradual para permitir la depreciación del yuan.
"El PBOC está utilizando la fijación diaria para gestionar las expectativas de depreciación sin desencadenar un movimiento desordenado", dijo Rachel Tang, macroestratega con sede en Hong Kong. "Un desplazamiento de 9 pips es insignificante de forma aislada, pero la dirección acumulativa a lo largo de sesiones consecutivas es lo que los mercados están vigilando".
La fijación se produce mientras el índice del dólar se mantiene cerca de máximos recientes, con la Reserva Federal manteniendo su postura de tipos elevados mientras la economía china enfrenta vientos en contra por una prolongada desaceleración del sector inmobiliario y una demanda de consumo moderada. El diferencial entre la fijación del PBOC y las expectativas del mercado — una brecha que los operadores monitorean como indicador de la tolerancia de la política — se ha ampliado a alrededor de 150 pips en las últimas semanas, lo que sugiere que el banco central está permitiendo que el yuan siga la fortaleza del dólar más de cerca que a principios de año.
Contexto histórico y señales de política
El patrón actual de fijación del PBOC refleja el enfoque que adoptó a mediados de 2023, cuando permitió que el yuan se debilitara gradualmente durante un período de cuatro meses desde alrededor de 6,90 hasta más de 7,30 frente al dólar. Durante ese episodio, el banco central fijó el tipo consistentemente más débil durante 12 sesiones consecutivas en un momento dado, utilizando la tasa diaria para guiar la moneda a la baja sin desencadenar el tipo de venta masiva que desestabilizaría los mercados regionales.
El coeficiente de reservas obligatorias promedio ponderado para los bancos chinos se sitúa actualmente en el 6,5 por ciento tras el último recorte de 25 puntos básicos en marzo. Los mercados descuentan otros 20 puntos básicos de relajación durante los próximos dos trimestres, según datos de swaps compilados por Bloomberg, lo que proporcionaría un estímulo monetario adicional incluso mientras la moneda enfrenta presiones de depreciación.
Implicaciones entre activos
Un sesgo de debilitamiento sostenido en la fijación del PBOC tiene implicaciones más allá del mercado de divisas. Un yuan más débil reduce los rendimientos en dólares para los inversores extranjeros que poseen acciones y bonos chinos, lo que podría acelerar las salidas de capital. El índice CSI 300 ha caído un 4,2 por ciento este trimestre, reflejando en parte las salidas de carteras extranjeras mientras el yuan ha declinado alrededor de un 1,5 por ciento frente al dólar en el mismo período.
Para los mercados de materias primas, un yuan más blando eleva el costo de las materias primas denominadas en dólares para los compradores chinos, lo que potencialmente frena la demanda de cobre y mineral de hierro. China representa más del 50 por ciento de las importaciones mundiales de mineral de hierro por vía marítima, y una depreciación sostenida del yuan del 1 por ciento típicamente reduce la demanda de importaciones chinas en un estimado de 0,3 a 0,5 por ciento en un lapso de tres meses, según estimaciones del sector.
El yuan extraterritorial (CNH) cotizaba alrededor de 6,8350 al final de las operaciones asiáticas del lunes, unos 175 pips por debajo de la fijación en tierra firme, reflejando la prima que los inversores exigen por mantener yuan fuera de los controles de capital de China. Ese diferencial ha promediado alrededor de 120 pips en el último mes, ampliándose desde los 80 pips en abril, lo que indica crecientes expectativas extraterritoriales de una mayor depreciación en tierra firme.
Lo que viene después
La próxima decisión política importante del PBOC es la fijación mensual de la Tasa Preferencial de Préstamo (LPR) a 1 año, programada para el 20 de julio. Los economistas esperan que la LPR se mantenga sin cambios en el 3,10 por ciento, aunque no se descarta un recorte si los datos económicos de junio, previstos para mediados de julio, muestran un mayor deterioro de la producción industrial o las ventas minoristas.
El banco central también dispone de otras herramientas para gestionar las expectativas cambiarias, incluido el ajuste del factor contracíclico en la fórmula de fijación diaria, el endurecimiento de la liquidez extraterritorial del yuan a través de su programa de emisión de bonos en Hong Kong, o la imposición de límites más estrictos a las posiciones de divisas a plazo de los bancos. Cualquiera de estas medidas señalaría un cambio del actual enfoque de depreciación gradual a una defensa más activa del nivel de 6,85, que los operadores identifican como el próximo soporte psicológico clave.
Este artículo es solo para fines informativos y no constituye asesoramiento de inversión.