El equipo negociador de Irán llegó a Suiza el 21 de junio mientras Teherán aseguraba la liberación de $6 mil millones en activos congelados en Catar, lo que señala una posible desescalada en el conflicto de meses con Estados Unidos.
La delegación negociadora de Irán llegó a Suiza el 21 de junio, mientras el presidente Masoud Pezeshkian anunciaba la liberación de $6 mil millones en activos congelados en Catar, marcando el primer beneficio económico tangible del memorando de entendimiento entre Estados Unidos e Irán firmado el 18 de junio.
"La liberación de estos fondos es una condición previa para cualquier discusión significativa sobre el expediente nuclear", declaró Ali Bagheri Kani, secretario adjunto de Asuntos Internacionales del Consejo Supremo de Seguridad Nacional de Irán, quien forma parte de la delegación.
La delegación incluye al presidente del Parlamento, Mohammad Bagher Ghalibaf; al ministro de Relaciones Exteriores, Abbas Araghchi; al gobernador del Banco Central, Abdolnaser Hemmati; y al viceministro de Petróleo, Hamid Bord, según informaron los medios estatales iraníes. La composición sugiere la intención de Irán de priorizar el alivio económico —exenciones de sanciones y descongelación de activos— por encima de concesiones nucleares durante la ventana de negociación de 60 días establecida por el MoU.
Las conversaciones tienen implicaciones significativas para los mercados. El cuartel general de Khatam ol Anbia de Irán y la Armada del CGRI anunciaron el cierre del Estrecho de Ormuz el 20 de junio hasta que Israel detenga las operaciones en Líbano, una medida que podría interrumpir los aproximadamente 21 millones de barriles de petróleo que transitan diariamente por ese punto estratégico, equivalentes a cerca del 21 % del consumo mundial. El Comando Central de EE. UU. replicó que "Irán no controla el Estrecho de Ormuz" y que el tránsito continúa con normalidad.
Las negociaciones se desarrollan en un contexto de hostilidades continuas entre Israel y Hezbolá, a pesar del acuerdo de alto el fuego del 19 de junio. El primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, declaró el 20 de junio que Israel permanecerá en su zona de seguridad en el sur del Líbano "todo el tiempo que sea necesario", mientras que las FDI reportaron haber atacado más de 300 objetivos de Hezbolá y haber matado a más de 100 combatientes en los dos días anteriores. Hezbolá ha lanzado 147 cohetes, 20 drones y nueve misiles antitanque guiados contra posiciones israelíes en las últimas 24 horas, según el embajador de Israel en EE. UU., Michael Leiter.
La decisión de Irán de cerrar el Estrecho de Ormuz parece calculada para maximizar su poder de negociación. La última vez que Irán amenazó con cerrar el estrecho, en 2019, tras la reimposición de sanciones estadounidenses, el crudo Brent subió un 15 % en dos semanas antes de que la amenaza se desvaneciera. Cualquier interrupción sostenida en esta ocasión elevaría aún más los precios del crudo, una dinámica que Irán ha buscado durante todo el conflicto para presionar económicamente a Washington.
Comienzan a surgir divisiones internas en Irán en torno a las conversaciones. La agencia Tasnim News, afiliada al CGRI, cuestionó por qué Araghchi viajó a Suiza, argumentando que EE. UU. no ha cumplido su compromiso de asegurar un alto el fuego en todos los frentes. La aprobación del régimen para que la delegación procediera —presumiblemente por parte del líder supremo Mojtaba Khamenei y del comandante del CGRI, mayor general Ahmad Vahidi— refleja el cálculo de que los beneficios económicos del MoU superan los costos políticos de aparentar negociar bajo el fuego.
La liberación de $6 mil millones desde Catar solo cubre una fracción de las decenas de miles de millones en activos iraníes congelados en el extranjero bajo sanciones estadounidenses. La presencia del gobernador del Banco Central, Hemmati, y del ministro de Petróleo, Bord, en la delegación sugiere que Teherán presionará por un alivio más amplio de las sanciones y un aumento de las exportaciones petroleras durante la ventana de 60 días. Cualquier alivio económico que Irán obtenga probablemente se utilizaría para reconstituir sus capacidades de defensa y reconstruir el Eje de la Resistencia, según analistas citados por Reuters.
El director general del OIEA, Rafael Grossi, asiste a las conversaciones en Suiza, aunque los funcionarios iraníes no han confirmado si los temas nucleares están en la agenda. El portavoz del Ministerio de Relaciones Exteriores de Irán declaró que el propósito de las conversaciones es "exigir el cumplimiento de las obligaciones de Estados Unidos", específicamente la cláusula que exige un alto el fuego en todos los frentes, incluido el Líbano.
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