International Consolidated Airlines Group rebajó sus previsiones financieras para 2026, proyectando que el aumento de los costes del combustible provocado por la guerra en Irán elevará su factura anual de carburante hasta los 9.000 millones de euros.
El propietario de British Airways e Iberia declaró el viernes que, aunque la demanda sigue siendo sólida, el encarecimiento del combustible afectará a su beneficio anual y al flujo de caja libre. La compañía ha cubierto el 70% de sus necesidades de combustible previstas para el resto de 2026 con el fin de mitigar la volatilidad de los precios.
La revisión de las perspectivas se produce a pesar de un sólido comienzo de año, con un aumento del 77,3% en la métrica de beneficio operativo preferida de IAG en el primer trimestre. El grupo aéreo también informó de sólidas reservas anticipadas, con el 80% de sus ingresos para el segundo trimestre ya asegurados, lo que indica que la demanda de viajes subyacente es saludable en sus mercados clave.
El anuncio pone de relieve un desafío crítico para el sector de la aviación, donde la fuerte demanda de viajes tras la pandemia se enfrenta a vientos en contra significativos derivados de la inestabilidad geopolítica y el aumento de los costes de los insumos. El recorte de las previsiones presiona las acciones de IAG y suscita la preocupación de los inversores por la rentabilidad de toda la industria aérea europea, que ha visto descender índices como el FTSE 100 y el DAX.
Los analistas han advertido de que el conflicto en curso en Irán crea uno de los entornos más difíciles para la industria de la aviación en años, interrumpiendo rutas de vuelo clave y generando incertidumbre en las cadenas de suministro de combustible. IAG no proporcionó una nueva previsión de beneficios específica, una medida que ya provocó caídas en el precio de las acciones cuando la empresa omitió sus previsiones en febrero.
La revisión de las orientaciones sugiere que, incluso con una cobertura significativa, el impacto financiero de unos precios de combustible elevados y sostenidos es inevitable. Para los inversores, la conclusión clave es que los riesgos geopolíticos se traducen directamente en un impacto financiero material, incluso para las empresas con un sólido rendimiento operativo. El próximo informe de resultados se vigilará de cerca para ver si la fuerte demanda puede seguir compensando el aumento de los costes.
Este artículo tiene fines meramente informativos y no constituye asesoramiento de inversión.