Honda Motor Co. (NYSE: HMC) informó su primera pérdida anual en casi siete décadas, registrando una pérdida neta de 533.000 millones de yenes (3.400 millones de dólares) para el año fiscal tras asumir un cargo de más de 9.000 millones de dólares para reestructurar su negocio de vehículos eléctricos en dificultades.
"Hemos superado la fase de recuperación y estamos entrando en una fase de crecimiento", afirmó el director ejecutivo Ivan Espinosa en un comunicado. "Aprovecharemos este impulso mediante una gestión disciplinada de los costos y una ejecución más rápida de los productos, impulsando las ventas y la rentabilidad".
Para el año fiscal finalizado el 31 de marzo, las ventas anuales de Honda cayeron un 5% hasta los 12 billones de yenes (76.000 millones de dólares). La pérdida de 533.000 millones de yenes contrasta fuertemente con la ganancia de 670.900 millones de yenes registrada en el año fiscal anterior. La compañía vendió 3,15 millones de vehículos a nivel mundial durante el año fiscal, y las ventas trimestriales en el periodo enero-marzo disminuyeron casi un 2% hasta los 3,43 billones de yenes.
Los resultados subrayan la inmensa tensión financiera de los fabricantes de automóviles tradicionales que navegan por la transición hacia la electrificación, intensiva en capital, mientras lidian con los aranceles de EE. UU. y la feroz competencia de los nuevos participantes, particularmente de China. El cargo de 9.000 millones de dólares por la reestructuración de su negocio de VE señala los desafíos significativos que enfrenta Honda en un mercado donde se ha quedado rezagado respecto a sus rivales. La asociación de la empresa con Aston Martin en la Fórmula 1 también ha tenido resultados decepcionantes, ya que el motor del equipo para 2026 está significativamente por detrás de sus competidores.
Presiones industriales más amplias
Las dificultades de Honda no son únicas entre los fabricantes japoneses. Su rival Nissan Motor Corp. también informó recientemente una pérdida de 533.000 millones de yenes para su año fiscal 2026, citando ventas débiles y una intensa competencia de los fabricantes chinos de VE. Estos acontecimientos dibujan un panorama difícil para los gigantes automotrices de Japón mientras lidian con un mercado global que cambia rápidamente.
La pérdida señala un camino difícil por delante mientras Honda intenta ejecutar un cambio de rumbo. La compañía dijo que espera volver a la rentabilidad para el año fiscal hasta marzo de 2027, pronosticando una ganancia de 20.000 millones de yenes (127 millones de dólares). Los inversores seguirán de cerca el lanzamiento de nuevos modelos y la ejecución de sus medidas de reducción de costos en el próximo año.
Este artículo es solo para fines informativos y no constituye asesoramiento de inversión.