Las acciones de crecimiento han superado con decisión a sus homólogas de valor durante el último mes: el ETF Vanguard S&P 500 Growth Index Fund (VOOG) subió un 13%, mientras que el fondo de valor equivalente ganó poco más del 4%.
"Después de que el fondo de crecimiento supera al fondo de valor por 10 puntos porcentuales o más en un período de un mes, el fondo de crecimiento pasa a promediar otros 10 puntos de rendimiento superior durante los siguientes 12 meses", según un análisis de los datos de mercado de Dow Jones publicado por Barron's.
El repunte se ha visto impulsado por el auge de las acciones de semiconductores como Nvidia Corp. y Advanced Micro Devices Inc. ante la fuerte demanda de centros de datos de inteligencia artificial, junto con una recuperación en nombres clave del software como Microsoft Corp. El rendimiento superior fue tan significativo que, en nueve de los últimos diez casos de una brecha mensual tan amplia, las acciones de crecimiento continuaron liderando al valor durante el año siguiente.
La pregunta clave para los inversores es si esta tendencia puede continuar. Con los analistas proyectando un crecimiento de las ganancias del 21% para el ETF de crecimiento en 2027, muy por delante del 12% esperado para el fondo de valor, el impulso podría ser sostenible, siempre que las inversiones relacionadas con la IA no flaqueen.
La brecha de valoración sigue siendo razonable
A pesar de la fuerte racha, las valoraciones de las acciones de crecimiento no parecen excesivamente estiradas en comparación con la historia reciente. El ETF de crecimiento cotiza actualmente a poco menos de 22 veces las ganancias proyectadas, una prima de unos cuatro puntos sobre el múltiplo del fondo de valor de casi 18 veces. En varios momentos de los últimos años, esa brecha de valoración ha superado los 10 puntos.
El único caso de bajo rendimiento en los datos históricos ocurrió en julio de 2020. Ese período precedió a una amplia recuperación económica impulsada por el despliegue de vacunas contra el Covid y un importante estímulo fiscal, lo que elevó las ganancias de forma generalizada y favoreció a las acciones de valor más baratas. Las condiciones económicas actuales, caracterizadas por un mercado laboral sólido pero no sobrecalentado y una inflación persistente, no apuntan a un repunte generalizado similar, lo que sugiere que las empresas que pueden generar su propio crecimiento seguirán siendo recompensadas.
Mientras se mantengan las proyecciones de los analistas sobre un crecimiento superior de las ventas y las ganancias, el argumento para mantener estas acciones de alto vuelo permanece intacto.
Este artículo es solo para fines informativos y no constituye asesoramiento de inversión.