Puntos clave:
- El indicador ZEW subió a 10,5 en junio desde el -10,2 de mayo
- La lectura superó la estimación de consenso de -8,0
- Las esperanzas de un acuerdo de paz entre Estados Unidos e Irán impulsaron las expectativas de menores costes energéticos
Puntos clave:

El sentimiento inversor alemán volvió a terreno positivo por primera vez en cuatro meses, ya que los mercados financieros descuentan el fin de la guerra en Oriente Medio y menores costes energéticos.
La confianza de los inversores alemanes se disparó hasta su primera lectura positiva en cuatro meses, con el indicador ZEW saltando a 10,5 en junio, ante las esperanzas de que un acuerdo de paz entre Estados Unidos e Irán genere expectativas de menores precios de la energía y una inflación más moderada.
"Los expertos del mercado financiero esperan que el conflicto con Irán esté llegando a su fin", declaró Achim Wambach, presidente del Instituto ZEW.
La lectura, basada en una encuesta a 190 analistas e inversores realizada entre el 8 y el 15 de junio, superó la estimación de consenso de -8,0 y marcó un fuerte giro respecto al -10,2 de mayo. La mejora fue generalizada, con expectativas más positivas para los sectores automovilístico, químico y farmacéutico alemán, todas industrias intensivas en energía expuestas al incremento de los costes del petróleo y el gas natural provocado por el cierre del estrecho de Ormuz.
Esta recuperación es importante para la mayor economía europea porque una energía más barata impulsaría directamente la producción industrial y el poder adquisitivo de los hogares, lo que podría sacar a Alemania de la leve recesión que siguió al estallido de las hostilidades. El índice ZEW sigue muy por debajo de la lectura de 58,3 de febrero, antes del inicio de la guerra, lo que demuestra cuánto terreno tiene que recuperar la economía.
Precios del petróleo y cadena de transmisión
El crudo Brent cayó un 1,7 %, hasta 81,73 dólares el barril, el martes, mientras que el West Texas Intermediate bajó un 1,9 %, hasta 79,20 dólares, mientras los mercados valoraban la perspectiva de la reanudación de los suministros a través del estrecho de Ormuz. La vía fluvial, por la que pasa aproximadamente una quinta parte del petróleo mundial, ha estado efectivamente cerrada desde que Irán la bloqueó en marzo, lo que disparó los costes energéticos en toda Europa.
Estados Unidos e Irán alcanzaron el lunes un acuerdo preliminar para poner fin a las operaciones militares, con una ceremonia de firma formal prevista para el viernes en Ginebra. El acuerdo contempla la reapertura del estrecho y el levantamiento de los bloqueos, aunque los operadores navieros advierten de que podrían pasar semanas hasta que el tráfico de petroleros se reanude por completo. Mitsui OSK Lines, de Japón, declaró al Financial Times que no enviará barcos a través del estrecho hasta que el acuerdo demuestre su eficacia en la práctica.
La subida de tipos del BCE añade viento en contra
El sector de la construcción fue el único en el que las expectativas retrocedieron, según la encuesta ZEW, lo que refleja en parte el aumento de los tipos de interés por parte del Banco Central Europeo a principios de este mes. El BCE elevó su tasa de depósito en 25 puntos básicos, hasta el 3,75 % en junio, lo que añade presión a un sector que ya lidia con mayores costes de endeudamiento y una demanda más débil.
"Es fácil encontrar fallos en esta narrativa positiva, pero, por ahora, es el motor dominante de los mercados y está empezando a reflejarse en las encuestas", señaló Claus Vistesen, economista jefe para la zona euro de Pantheon Macroeconomics, en una nota. El presidente Donald Trump ha "logrado el truco de vender un resultado objetivamente peor que antes de la guerra como una gran victoria y un evento que reconfigura los mercados", añadió Vistesen.
La última vez que la confianza de los inversores alemanes experimentó un giro tan brusco fue en febrero de 2022, cuando la invasión rusa de Ucrania hundió el índice ZEW de 51,6 a -39,3 en un solo mes. La recuperación actual, aunque aún frágil, indica que los mercados ven un retroceso del shock geopolítico, un cambio que, de sostenerse, podría elevar las previsiones de crecimiento del PIB alemán y reducir la presión sobre el BCE para que siga endureciendo su política monetaria.
Este artículo tiene únicamente fines informativos y no constituye asesoramiento de inversión.