La libra esterlina se encamina a su mayor caída mensual en casi un año, en medio de la incertidumbre política en el Reino Unido y el resurgimiento del dólar.
La libra esterlina se encamina a su mayor caída mensual en casi un año, en medio de la incertidumbre política en el Reino Unido y el resurgimiento del dólar.

La libra esterlina se encamina a su mayor caída mensual en casi un año, en medio de la incertidumbre política en el Reino Unido y el resurgimiento del dólar.
La libra cayó a 1,3182 por dólar el viernes, encaminándose a una pérdida mensual del 2,2 % — su peor desde julio de 2025 — debido a la turbulencia política en el Reino Unido y la fortaleza del dólar.
Los operadores señalaron dos factores detrás del descenso: la especulación sobre un cambio de liderazgo en el Reino Unido que ha nublado las perspectivas económicas, y el posicionamiento previo a los datos de inflación, PIB y empleo de EE. UU., que podrían reforzar los argumentos para que la Reserva Federal mantenga las tasas más altas durante más tiempo. El dólar avanzó frente a la mayoría de las principales divisas esta semana, ganando terreno a medida que se profundizó la volatilidad en los mercados globales y los precios del petróleo cayeron por preocupaciones sobre la demanda.
La venta se aceleró después de que la libra subiera brevemente a media semana, mientras los mercados evaluaban las perspectivas del ministro de Finanzas del Reino Unido, para luego revertir las ganancias al resurgir la incertidumbre política. La libra ha perdido terreno en tres de las últimas cuatro semanas, y el nivel de 1,32 cedió el jueves tras activarse órdenes de stop-loss. Los volúmenes de negociación fueron elevados, reflejando la creciente incertidumbre tanto en torno a la política británica como a los próximos datos de EE. UU.
Una ruptura sostenida por debajo de 1,32 abre la puerta hacia 1,30, un nivel no visto desde abril, con la siguiente prueba importante proveniente de los datos del PIB de EE. UU. previstos para el 26 de junio y el informe de empleo de junio el 2 de julio. Para las multinacionales con sede en el Reino Unido, una libra más débil aumenta el valor de las ganancias denominadas en dólares, pero eleva los costos de importación en un momento en que la inflación se mantiene por encima del objetivo del 2 % del Banco de Inglaterra.
La debilidad de la libra formó parte de un rally más amplio del dólar que impulsó a la divisa estadounidense al alza frente a la mayoría de sus pares del G-10. El euro cayó por debajo de 1,07 frente al dólar, mientras que el yen se mantuvo bajo presión cerca del nivel de 160, manteniendo a los operadores en alerta ante una posible intervención de las autoridades japonesas. El rendimiento del bono del Tesoro estadounidense a 10 años se mantuvo cerca del 4,35 %, respaldado por las expectativas de que la Fed mantendrá su postura restrictiva mientras espera más avances en materia de inflación.
Para los mercados de materias primas, un dólar más fuerte suele presionar los precios a la baja al encarecer los bienes denominados en dólares para los tenedores de otras divisas. El crudo Brent cayó hacia los 82 dólares por barril esta semana, mientras que el oro bajó ligeramente, ya que la fortaleza del dólar redujo el atractivo del metal precioso como activo alternativo. La correlación entre el dólar y los activos de riesgo ha sido particularmente pronunciada en junio, con el índice MSCI World cayendo aproximadamente un 1,5 % a medida que el billete verde se fortalecía.
El descenso de la divisa también refleja un cambio más amplio en las expectativas de tipos. Los mercados han reducido las apuestas sobre recortes de tasas del Banco de Inglaterra este año, ya que la inflación persistente en el sector servicios complica las perspectivas, mientras que los funcionarios de la Fed han señalado que necesitan más evidencia de que la inflación se está moviendo de manera sostenible hacia el 2 % antes de flexibilizar la política. La próxima reunión del Banco de Inglaterra está programada para el 7 de agosto, donde los responsables políticos tendrán acceso a dos meses más de datos de inflación y empleo antes de tomar su próxima decisión.
Desde una perspectiva técnica, el cierre en 1,3182 sitúa a la libra por debajo de su media móvil de 50 días, en torno a 1,3250, una señal bajista que podría atraer más ventas. El siguiente nivel de soporte se sitúa en 1,3050, el mínimo de abril, y una ruptura por debajo de ese nivel abriría el camino hacia 1,29.
Este artículo tiene fines meramente informativos y no constituye asesoramiento de inversión.