Una empresa de blockchain con sede en Panamá ha respondido al llamado del Fondo Monetario Internacional para una mayor supervisión de los flujos de stablecoins, proponiendo una arquitectura centrada en el cumplimiento para gestionar los riesgos y recompensas de este mercado de rápido crecimiento.
Fuutura, una nueva firma de pagos en blockchain, ha delineado una arquitectura de cumplimiento primero diseñada para abordar el reciente llamado del Fondo Monetario Internacional (FMI) para una supervisión mejorada de los flujos transfronterizos de stablecoins, que aumentaron de 12.000 millones de dólares en 2020 a 316.000 millones de dólares a principios de 2025. El movimiento se produce después de que el Informe de Estabilidad Financiera Mundial de abril de 2026 del FMI destacara los riesgos sistémicos planteados por el crecimiento rápido y no regulado de las stablecoins en los mercados emergentes.
"Los hallazgos del FMI dejan al descubierto algo que cualquiera que trabaje en servicios financieros transfronterizos en mercados emergentes ha estado viendo durante años", dijo Ellis McGrath, cofundador y director de tecnología de Fuutura, en un comunicado. "Los flujos son reales, la demanda es estructural y la infraestructura existente no ha sido construida para dar a los reguladores el tipo de visibilidad que necesitan para hacer su trabajo correctamente".
El informe del FMI detalló un cambio estructural en las economías emergentes, con stablecoins vinculadas al dólar como Tether (USDT) y USD Coin (USDC) superando a Bitcoin y Ethereum en transacciones transfronterizas. Si bien reconoció beneficios como pagos más rápidos e inclusión financiera, el fondo advirtió que una adopción sin control podría conducir a la sustitución de monedas, debilitar la política monetaria y aumentar la volatilidad de los flujos de capital. Fuutura tiene como objetivo mitigar estos riesgos integrando el cumplimiento en un nivel fundacional, en contraste con los sistemas basados en el perímetro comunes en la industria.
Lo que está en juego es la capacidad de los reguladores para monitorear un sistema financiero paralelo de cientos de miles de millones de dólares que ha escalado más rápido que las políticas. La solución propuesta por Fuutura implica registrar certificaciones verificadas de Conocimiento de su Cliente (KYC) y Antilavado de Dinero (AML) directamente en la cadena, vinculándolas a la billetera de un usuario. Esto haría que el cumplimiento sea exigible a nivel de contrato inteligente para cada transacción, una elección de diseño que la firma cree que puede generar confianza con los reguladores y desbloquear los beneficios de las stablecoins para los mercados desatendidos.
Cumplimiento por diseño
La elección arquitectónica de Fuutura es un alejamiento del estándar de la industria. La mayoría de las plataformas de activos digitales realizan verificaciones de KYC y AML al momento de la incorporación, con el monitoreo de transacciones superpuesto a su pila tecnológica existente. El modelo de Fuutura, sin embargo, condiciona cada interacción —desde abrir una billetera hasta ejecutar una operación— con la certificación de cumplimiento en la cadena.
Esto proporciona un rastro permanente y auditable para los reguladores. "Las plataformas que se ganen la confianza de los reguladores serán las que faciliten su trabajo", dijo Oliver Cook KC, cofundador y director legal de Fuutura. "Creemos que el futuro de las finanzas digitales depende de que los desarrolladores y los reguladores trabajen juntos, y hemos diseñado Fuutura para respaldar esa relación".
Un mercado más allá de las stablecoins
Si bien el enfoque del FMI se centró en los corredores de pagos transfronterizos dominados por las stablecoins, Fuutura ve una oportunidad más amplia. La empresa se dirige a millones de usuarios en economías emergentes que carecen de acceso a la infraestructura financiera tradicional. Su plataforma combina identidad digital, una billetera segura y un intercambio para criptomonedas y activos del mundo real (RWA) tokenizados en un solo ecosistema.
La empresa con sede en Panamá está buscando licencias en múltiples jurisdicciones y planea un despliegue gradual de su plataforma. El éxito de su modelo nativo de cumplimiento podría proporcionar un plan sobre cómo la innovación de activos digitales y la supervisión regulatoria pueden coexistir, abordando las preocupaciones centrales delineadas por el FMI y al mismo tiempo atendiendo la demanda genuina del mercado en el Sur Global.
Este artículo es solo para fines informativos y no constituye asesoramiento de inversión.