La Comisión Europea se prepara para acusar a Meta Platforms Inc. de utilizar técnicas de diseño abusivas en Facebook e Instagram para mantener a los niños enganchados, intensificando una batalla regulatoria que podría costarle a la empresa hasta el 6% de sus ingresos anuales globales en virtud de la Ley de Servicios Digitales del bloque.
El brazo ejecutivo de la UE se dispone a emitir conclusiones preliminares que alegan que las plataformas de redes sociales de Meta emplean funciones de diseño adictivo que atrapan a los usuarios jóvenes, según personas familiarizadas con el asunto que pidieron no ser identificadas por no ser públicos los procedimientos. Los reguladores aún no han fijado una fecha para el anuncio.
"La Comisión está adoptando una postura firme contra el diseño de plataformas que explota a menores, y este caso pondrá a prueba la capacidad de aplicación de la DSA", afirmó Elena Fischer, analista regulatoria de Edgen. "Si la UE demuestra su caso, Meta podría enfrentarse no solo a una multa significativa, sino también a cambios obligatorios en la forma en que se diseñan sus productos para los usuarios más jóvenes".
La investigación se centra en el uso por parte de Meta de recomendaciones algorítmicas, funciones de desplazamiento infinito y sistemas de notificación que, según los reguladores, están diseñados para maximizar el tiempo de pantalla entre los menores. La investigación se enmarca en la DSA, que entró plenamente en vigor para todas las plataformas en febrero de 2024 e impone multas de hasta el 6% de la facturación anual global de una empresa por infracciones. La última gran sanción de la UE contra Meta se produjo en mayo de 2023, cuando la empresa fue multada con 1.200 millones de euros (1.300 millones de dólares) por transferir datos de usuarios europeos a Estados Unidos en violación de las normas de privacidad, una sanción que Meta está recurriendo.
Lo que está en juego para Meta va más allá de las sanciones económicas. Una declaración formal de infracciones de la DSA podría obligar a la empresa a rediseñar funciones clave de sus productos para usuarios menores de edad en los 27 países del bloque, lo que afectaría a decenas de millones de jóvenes europeos. El caso también sienta un precedente sobre cómo la UE aplica su marco normativo digital al diseño de plataformas —no solo a la privacidad de datos o la moderación de contenidos—, abriendo un nuevo frente en la regulación tecnológica europea.
El Alcance Creciente de la DSA
La DSA, que se aplica a todas las plataformas con más de 45 millones de usuarios activos mensuales en la UE, exige que las empresas realicen evaluaciones anuales de riesgos "sistémicos", incluida la protección de menores. Facebook e Instagram de Meta superan ese umbral, lo que las somete al nivel más estricto de obligaciones. La Comisión ya ha designado a 25 plataformas —entre ellas TikTok, YouTube y Snapchat— como sujetas a un escrutinio reforzado de la DSA.
La acción de la UE contra Meta se enmarca en un impulso regulatorio más amplio dirigido a la seguridad infantil en línea. La Ley de Seguridad en Línea del Reino Unido, que entró en vigor en 2025, impone un deber de diligencia a las plataformas para proteger a los menores de contenido dañino. Australia aprobó en 2024 una legislación que prohíbe a los menores de 16 años el uso de redes sociales. En Estados Unidos, más de 30 estados han demandado a Meta alegando que sus plataformas dañan la salud mental de los usuarios jóvenes, aunque la legislación federal se ha estancado.
¿Qué Sigue?
Si la Comisión emite un pliego de cargos formal, Meta tendría derecho a responder y solicitar una audiencia antes de cualquier decisión final. El proceso suele durar entre 12 y 18 meses desde las conclusiones preliminares hasta una resolución definitiva. Meta también podría ofrecer compromisos vinculantes para modificar sus prácticas y abordar las preocupaciones de la UE, lo que podría evitar una multa.
Las acciones de Meta cayeron un 1,8% en las operaciones previas a la apertura del mercado tras la noticia, según datos recopilados por Bloomberg. El valor ha subido un 22% en lo que va de año hasta el cierre del lunes, superando al mercado en general, ya que el negocio publicitario de la empresa se ha beneficiado de las herramientas de segmentación impulsadas por IA —los mismos sistemas algorítmicos que ahora están bajo escrutinio de la UE.
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