La Unión Europea y China acordaron el lunes establecer un mecanismo formal de consulta comercial, con el objetivo de reducir las tensiones por un desequilibrio comercial anual de 360.000 millones de euros que ha golpeado a la industria europea.
La Unión Europea y China acordaron el lunes establecer un mecanismo formal de consulta comercial, con el objetivo de reducir las tensiones por un desequilibrio comercial anual de 360.000 millones de euros que ha golpeado a la industria europea.

La UE y China lanzaron este lunes un Mecanismo de Consulta sobre Comercio e Inversión, en un intento por estabilizar una relación marcada por un déficit comercial de mil millones de euros al día que los líderes europeos han calificado de insostenible.
"Simplemente no podemos permitirnos continuar con el crecimiento insostenible del déficit comercial desde la perspectiva europea", declaró Maroš Šefčovič, comisario europeo de Comercio y Seguridad Económica, tras reunirse en Bruselas con el ministro chino de Comercio, Wang Wentao.
El mecanismo abarca cuatro pilares: reequilibrio comercial y de inversiones, controles de exportación, derechos de propiedad intelectual y reforma de la Organización Mundial del Comercio. Un sistema de monitoreo conjunto rastreará los flujos comerciales con gran nivel de detalle, y se activarán discusiones a nivel político si alguna de las partes entra en lo que Šefčovič describió como una zona de peligro "ámbar o roja". Ambas partes emitieron su primera declaración conjunta desde 2019.
La consulta otorga un plazo de tres meses para las negociaciones antes de la visita prevista de Šefčovič a Pekín en octubre, cuando, según dijo, espera presentar "los primeros resultados tangibles". De no lograrse reducir la brecha, la UE podría imponer cuotas a los híbridos y productos químicos chinos a partir del otoño, según fuentes familiarizadas con la planificación de la Comisión.
El desequilibrio de mil millones de euros al día
Los datos de Eurostat publicados el 15 de junio mostraron que las exportaciones chinas a la UE superaron las importaciones procedentes del bloque en mil millones de euros cada día, un déficit que Šefčovič calificó de insostenible. El déficit comercial de la UE con China se ha ampliado de forma constante desde 2020, impulsado por el aumento vertiginoso de las importaciones de vehículos eléctricos, baterías, paneles solares y productos químicos industriales, sectores en los que el exceso de capacidad respaldado por el Estado chino ha reducido los precios globales por debajo de los costes de producción europeos.
La industria química europea se ha visto especialmente afectada. Los fabricantes están cerrando plantas y recortando empleos ante la avalancha de importaciones chinas baratas, según grupos industriales como las Cámaras de Comercio Europeas en China, que advirtieron que el aumento de las exportaciones amenaza con "canibalizar" a las fábricas de la UE que dependen de componentes chinos.
Tierras raras y controles de exportación
Šefčovič celebró la garantía de Wang de que los actuales controles de exportación de China sobre las tierras raras y los imanes permanentes no alterarán las cadenas de suministro de la UE. China domina el suministro mundial de elementos de tierras raras, después de haber restringido brevemente las exportaciones el otoño pasado durante una disputa arancelaria con Estados Unidos. La inclusión de los controles de exportación como un pilar específico en el mecanismo de consulta indica que ambas partes consideran las cadenas de suministro tecnológico como un posible foco de conflicto.
La imposición de aranceles por parte de la UE en 2024 a los vehículos eléctricos chinos no logró frenar los volúmenes de importación, lo que llevó a Bruselas a considerar medidas alternativas. Los cupos para vehículos híbridos y productos químicos se encuentran entre las opciones que se preparan para el otoño en caso de que la consulta no produzca resultados, según fuentes familiarizadas con el asunto.
Lo que viene después
Šefčovič indicó que en los próximos días se presentará una hoja de ruta con los resultados esperados, y que se prevé una primera evaluación de los avances para septiembre. El mecanismo de monitoreo conjunto irá más allá de las cifras comerciales generales registradas por Eurostat y la base de datos aduanera de China, lo que permitirá a ambas partes identificar aumentos repentinos en categorías específicas de productos.
La última vez que la UE y China emitieron una declaración conjunta sobre comercio fue en 2019, antes de que la pandemia y una serie de disputas arancelarias en escalada reconfiguraran las cadenas de suministro globales. La consulta actual representa el intento más estructurado de desescalada desde que las tensiones comenzaron a aumentar en 2023, cuando Bruselas advirtió por primera vez que el exceso de capacidad china suponía una amenaza existencial para la fabricación europea.
Está previsto que Wang viaje el martes a Reino Unido para mantener conversaciones comerciales por separado, mientras el país británico gestiona su propia relación comercial post-Brexit con China.
Este artículo tiene fines meramente informativos y no constituye asesoramiento de inversión.