(P1) La empresa de minería de criptomonedas de Eric Trump, American Bitcoin, ha visto colapsar el precio de sus acciones aproximadamente un 92 % desde su máximo, eliminando unos 500 millones de dólares de inversores minoristas mientras su propia participación aumentaba en unos 90 millones de dólares.
(P2) "Si bien la empresa se comercializó como una 'máquina de imprimir dinero', la realidad se parece más a una apuesta apalancada a que el Bitcoin se mantuviera cerca de niveles récord", concluyó un informe reciente de Forbes, destacando la desconexión entre el marketing de la empresa y su desempeño financiero.
(P3) La firma promocionó un costo de producción de 52.000 dólares por Bitcoin, sugiriendo un beneficio significativo frente a un precio de mercado cercano a los 75.000 dólares. Sin embargo, el análisis mostró que el costo total, incluyendo deuda y gastos generales, estaba más cerca de los 100.000 dólares por moneda, lo que representa una pérdida de 25.000 dólares. A pesar de unos ingresos trimestrales reportados de 78,3 millones de dólares, la empresa registró una pérdida de 59 millones de dólares a finales de 2025 al caer el valor del Bitcoin.
(P4) El incidente resalta los riesgos para los inversores minoristas en empresas vinculadas a figuras políticas, donde las ganancias personales de los iniciados pueden divergir drásticamente de los resultados de los accionistas públicos. Se espera que el caso atraiga un importante escrutinio regulatorio sobre las prácticas contables y las divulgaciones de la empresa, como se señaló en el análisis inicial del evento.
Los costos ocultos
Los informes públicos de American Bitcoin presentaron una versión simplificada de sus gastos. El publicitado costo de producción de 52.000 dólares por un Bitcoin solo cubría gastos operativos directos como electricidad y mantenimiento de sus casi 90.000 máquinas de minería. Excluía gastos de capital significativos, el servicio de la deuda utilizado para adquirir hardware y los gastos generales corporativos.
Esta "contabilidad creativa", como la denominaron algunos analistas, pintó una imagen de rentabilidad que no era sostenible. Cuando el precio de mercado del Bitcoin cayó, las escasas ganancias en papel se evaporaron, convirtiéndose en pérdidas sustanciales en el mundo real. Las grandes tenencias de la empresa de más de 7.000 Bitcoin, que Eric Trump promocionó como una fortaleza, se convirtieron en un pasivo, contribuyendo a una pérdida reportada de 59 millones de dólares en un solo trimestre a medida que su valor disminuía.
Un patrón de capital político
El caso de American Bitcoin no es un incidente aislado, sino parte de un patrón más amplio de negocios de la familia Trump que aprovechan su influencia política. Una investigación de Rolling Stone detalló numerosas empresas donde el patrimonio neto de la familia se ha disparado durante la presidencia de Donald Trump.
Esto incluye World Liberty Financial (WLF), una empresa de criptomonedas fundada por Donald Jr. y Eric Trump, que realizó acuerdos con entidades y figuras extranjeras que han recibido un trato favorable de la administración Trump. Estas empresas, desde contratos de defensa hasta bienes raíces en Oriente Medio, a menudo plantean cuestiones éticas sobre conflictos de intereses, y la situación de American Bitcoin sirve como un crudo ejemplo de cómo los inversores públicos pueden cargar con la mayor parte del riesgo.
Este artículo tiene únicamente fines informativos y no constituye asesoramiento de inversión.