El petróleo se desploma a 61 dólares mientras los temores del mercado disminuyen
El 2 de febrero de 2026, los precios del petróleo crudo experimentaron una fuerte liquidación, lo que llevó a la materia prima a probar el nivel de soporte crítico de 61 dólares por barril. El significativo retroceso refleja una disolución de las primas de riesgo que se habían acumulado en el mercado, lo que sugiere que las preocupaciones de los inversores sobre las interrupciones del suministro o las tensiones geopolíticas se están desvaneciendo.
Una ruptura sostenida por debajo del umbral de 61 dólares podría señalar una mayor caída, indicando potencialmente un debilitamiento de la demanda global o un cambio en la dinámica de la oferta. Este movimiento ejerce presión sobre las acciones del sector energético, ya que su rentabilidad está estrechamente ligada al precio del petróleo. Los inversores ahora están monitoreando de cerca si este nivel de soporte se mantiene o si se establecerá un nuevo rango de negociación más bajo.
El gas natural se mantiene en 3,55 dólares, divergiendo de la tendencia energética general
Mientras que el petróleo enfrentaba una fuerte presión de venta, el mercado del gas natural mostró una notable resiliencia. Los precios se consolidaron por encima del nivel de 3,55 dólares, manteniendo su posición dentro de un canal de tendencia ascendente bien definido. Esta acción de los precios sugiere que los impulsores que afectan al petróleo no están teniendo el mismo impacto en el gas natural, que se negocia en función de sus propios fundamentos distintos de oferta y demanda.
Esta divergencia destaca un mercado energético fragmentado. Para la economía en general, la fuerte caída del petróleo podría traducirse en una relajación de las presiones inflacionarias, una señal potencialmente alcista para el mercado de valores general. Sin embargo, crea un desafío para los productores de energía y las empresas relacionadas.