China levantó las restricciones a la exportación de combustible refinado para lo que resta de julio y permitió que un refinero privado reanudara los envíos tras una pausa de cuatro meses, según fuentes del sector, en momentos en que el mayor refinador del mundo retorna a operaciones normales después de la guerra con Irán.
"El regreso de las exportaciones chinas de productos refinados ayudará a compensar parte de la escasez de oferta que se acumuló durante el cierre del Estrecho de Ormuz", señaló la Administración de Información Energética de EE. UU. (EIA) en su Perspectiva Energética a Corto Plazo de julio de 2026, que elevó los pronósticos de producción petrolera mundial y proyectó el crudo Brent en 74 dólares por barril para el tercer trimestre.
China comenzó a restringir las exportaciones de combustible refinado en marzo, después de que estallara la guerra entre Estados Unidos e Irán, y el cierre del Estrecho de Ormuz interrumpiera una parte significativa de los flujos mundiales de crudo. El mundo ha absorbido la pérdida de más de 1 000 millones de barriles de oferta de petróleo desde que comenzó el conflicto, según Reuters. La revisión de la EIA ahora incorpora la reapertura del estrecho, lo que eleva los pronósticos de producción y alivia parte de la presión alcista sobre los precios del crudo.
La flexibilización de los controles chinos a las exportaciones añade una nueva fuente de oferta a los mercados mundiales de productos refinados en un momento en que el crudo Brent se prevé que promedie 74 dólares por barril en el tercer trimestre, según la EIA. Si China mantiene o amplía estos permisos de exportación más allá de julio, podría presionar aún más los márgenes de refinación en Asia y Europa, donde la escasez de oferta había sostenido los precios de los combustibles desde el inicio de la guerra.
Las restricciones chinas a las exportaciones habían sido uno de varios factores de apoyo del lado de la oferta que mantuvieron elevados los precios mundiales de los combustibles después de que el conflicto con Irán interrumpiera los flujos de crudo a través del Estrecho de Ormuz. El retorno del refinero privado a los mercados de exportación tras una pausa de cuatro meses es particularmente relevante, ya que los refinadores independientes —conocidos como "teteras"— habían sido uno de los sectores más afectados por la restricción exportadora.
Este cambio de política se produce en un momento en que la demanda interna de combustible en China muestra señales de estabilización, lo que otorga a las autoridades mayor margen para permitir salidas al exterior. La industria refinadora del país, la más grande del mundo, había priorizado el abastecimiento interno durante los primeros meses de la guerra con Irán, cuando las rutas de importación de crudo se vieron interrumpidas y los precios mundiales se dispararon.
Con el Estrecho de Ormuz ahora reabierto y la oferta mundial de crudo en recuperación, el regreso de China a los mercados de exportación podría acelerar el reequilibrio de los inventarios mundiales de productos refinados. La Perspectiva Energética a Corto Plazo de julio de la EIA ya refleja expectativas de producción más altas, y las exportaciones chinas adicionales reforzarían esa tendencia.
Este artículo es solo con fines informativos y no constituye asesoramiento de inversión.