La inflación al consumidor en China se mantuvo en el 1,2% por segundo mes consecutivo, lo que indica precios estables pero también una persistente debilidad en la demanda interna.
El índice de precios al consumidor de China subió un 1,2% en mayo respecto al año anterior, igualando la lectura de abril y mostrando el desafío de reactivar el gasto interno mientras la segunda economía más grande del mundo navega por una recuperación frágil.
"La lectura plana refleja un tira y afloja entre la estabilización de los costos de los alimentos y una confianza del consumidor aún débil", dijo Kevin Ip, analista macro de Edgen. "Pekín necesita ver que el impulso del lado de la demanda se reactive antes de que la inflación tienda al alza".
La cifra de mayo se mantuvo estable frente al 1,2% registrado en abril, según la Oficina Nacional de Estadísticas. El IPC subyacente, que excluye los volátiles precios de los alimentos y la energía, se mantuvo contenido, una señal de que los hogares siguen siendo cautelosos con el gasto discrecional. Los precios de los alimentos, un factor clave en la cesta del IPC chino, brindaron cierto apoyo a medida que los costos del cerdo se estabilizaron después de meses de caída.
La persistente inflación por debajo del objetivo le da al Banco Popular de China margen para mantener su postura acomodaticia sin preocupaciones de sobrecalentamiento. Los mercados ahora descuentan una mayor probabilidad de nuevas medidas de flexibilización monetaria, incluido un posible recorte del coeficiente de reservas obligatorias, mientras los responsables políticos buscan estimular la demanda de crédito y elevar la confianza del consumidor.
El Consumo Sigue Siendo el Eslabón Perdido
Los datos de ventas minoristas de China para mayo, que se publicarán a finales de este mes, ofrecerán la siguiente pista importante sobre si el gasto de los hogares está respondiendo a las medidas de estímulo. Los analistas esperan que el crecimiento de las ventas se mantenga en un dígito bajo o medio, limitado por un mercado inmobiliario que aún no ha tocado fondo y un mercado laboral donde el desempleo juvenil sigue siendo elevado. El PBOC recortó su tasa preferencial de préstamos a cinco años en 25 puntos básicos en abril, la reducción más agresiva desde la pandemia, pero la transmisión al comportamiento del consumidor ha sido lenta.
El Camino Político se Amplía
La lectura estable del IPC contrasta con los datos de precios al productor, que han mostrado una profundización de la deflación a medida que los precios de fábrica caen debido al exceso de capacidad en sectores manufactureros como el acero, los paneles solares y los vehículos eléctricos. La divergencia entre los precios al consumidor y al productor, una brecha que persiste desde hace más de un año, sugiere que, si bien los costos de los insumos están disminuyendo, las empresas no pueden trasladar los ahorros a los consumidores debido a la débil demanda. Esta dinámica refuerza la necesidad de un estímulo fiscal dirigido a los hogares en lugar de medidas del lado de la oferta.
La próxima decisión política del PBOC se espera para julio, cuando el banco central normalmente ajusta su tasa de facilidad crediticia a medio plazo. Los economistas encuestados por Bloomberg ven una probabilidad del 40% de un recorte de 10 puntos básicos, y las probabilidades aumentarían si los datos económicos de junio muestran un mayor debilitamiento.
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