Los bancos centrales están acelerando sus compras de oro, ya que los riesgos geopolíticos impulsan un cambio estructural lejos de las reservas denominadas en dólares.
La demanda de oro por parte de los bancos centrales se está intensificando, y el 30% de las instituciones planea aumentar sus asignaciones, según una encuesta de OMFIF.
"Las compras de oro están impulsadas más por consideraciones estratégicas para protegerse contra los riesgos geopolíticos", señala la encuesta, y el 51% de los encuestados citó esa como la principal motivación.
Se espera que aproximadamente el 82% de los bancos centrales posean oro físico para 2026, una cifra superior a la del año anterior. Además, el 61% de los encuestados anticipa que los precios del oro se estabilicen entre 5.000 y 6.000 dólares por onza para junio de 2027.
La ola de compras indica una erosión más amplia de la confianza en las monedas fiduciarias, ya que los bancos centrales están reduciendo simultáneamente sus asignaciones en dólares en favor del euro y el renminbi. Los mercados emergentes lideran este cambio, según mostró la encuesta.
La participación del dólar cede terreno mientras el euro y el renminbi ganan posiciones
La encuesta documentó una reducción notable en las tenencias de dólares, a medida que los bancos centrales diversifican sus monedas de reserva. El euro y el renminbi son los principales beneficiarios, aunque el estudio señaló que ambas alternativas aún enfrentan desafíos para alcanzar un estatus de moneda de reserva comparable al del dólar. Los bancos centrales de mercados emergentes son los que impulsan esta tendencia con mayor agresividad, reflejando la configuración de un sistema de reservas multipolar.
La adopción de IA aumenta en la gestión de reservas
Los bancos centrales también están integrando inteligencia artificial en sus operaciones, según mostró la encuesta de OMFIF. Las instituciones están implementando herramientas de IA para mejorar la toma de decisiones, aumentar la eficiencia en la gestión de reservas y analizar datos macroeconómicos con mayor rapidez. La adopción de IA en la banca central aún se encuentra en una fase temprana, pero se está acelerando, y los encuestados citaron la mejora en los pronósticos y la evaluación de riesgos como beneficios clave.
Este artículo tiene fines meramente informativos y no constituye asesoramiento de inversión.