El Bitcoin (BTC) cerró su desempeño mensual más sólido en un año, finalizando abril con una subida del 11,9% para situarse cerca de los 76.000 $, incluso cuando las señales de una menor participación minorista generan incertidumbre sobre la duración del repunte.
El avance fue impulsado principalmente por la demanda institucional, según una nota de Bitwise, que argumentó que las compras renovadas de los tenedores a largo plazo y las entradas de 3.800 millones de dólares en los ETF desde el 1 de marzo fueron factores clave. "La estrategia ha sido el factor individual más importante", dijo Matt Hougan, director de inversiones de Bitwise, en la nota. Esta fuerza institucional contrasta con los datos on-chain de CryptoQuant, que señaló que su Bull Score Index cayó de 50 a 40 en abril, un nivel que "históricamente precedió a una debilidad continua de los precios".
Los datos de CoinGlass confirmaron la ganancia mensual del 11,9% para el par BTC/USD. El repunte se produjo junto con un sentimiento generalizado de apetito por el riesgo, con el S&P 500 alcanzando un máximo histórico por encima de los 7.200 puntos gracias a los sólidos resultados tecnológicos. Sin embargo, el índice de Gastos de Consumo Personal (PCE) de marzo, el indicador de inflación preferido de la Reserva Federal, se situó en el 3,5%, su nivel más alto desde agosto de 2023, añadiendo una capa de incertidumbre macroeconómica.
La divergencia entre la acción del precio liderada por las instituciones y el debilitamiento de las métricas minoristas sugiere que el Bitcoin está madurando como clase de activo. Sin embargo, la dependencia de una sola cohorte de inversores podría provocar un aumento de la volatilidad. El analista Rekt Capital señaló que el Bitcoin no logró recuperar su media móvil exponencial de 21 semanas, advirtiendo que un retesteo de la zona media de los 60.000 $ podría ser "técnicamente necesario para lograr la confirmación completa de la ruptura".
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