Los mineros de Bitcoin en el este de Estados Unidos redujeron sus operaciones después de que una cúpula de calor sin precedentes elevara los precios mayoristas de electricidad y desencadenara órdenes de emergencia por parte del Departamento de Energía el 30 de junio.
"La presión sobre la red durante este evento de calor fue sin precedentes, y dirigimos todos los recursos de generación disponibles para mantener la confiabilidad", declaró el secretario de Energía, Chris Wright, en un comunicado autorizando a PJM Interconnection a desplegar unidades de respaldo.
PJM, que presta servicio a unos 67 millones de personas en 13 estados y Washington D.C., emitió alertas por clima cálido mientras las temperaturas de tres dígitos llevaban la demanda de electricidad hacia máximos históricos. Los precios mayoristas de electricidad se dispararon, afectando a los mineros con contratos de tasa variable y activando programas de respuesta a la demanda que provocaron reducciones voluntarias durante las horas pico de la tarde. Según datos de Hashrate Index, algunos operadores se vieron obligados a limitar los circuitos integrados de aplicación específica o a apagar sus equipos después de que los sistemas de enfriamiento alcanzaran los límites térmicos.
La orden federal de emergencia se mantuvo vigente hasta el 3 de julio. Olas de calor anteriores han contribuido a una caída del 1% al 3% en el hashrate global, según datos del Cambridge Centre for Alternative Finance. Si bien una reducción de este tipo no amenaza la seguridad de la red, puede ralentizar la producción de bloques hasta que las condiciones se normalicen o la dificultad de minería se ajuste en el próximo recálculo programado.
La presión sobre la red resalta la competencia energética
El episodio subraya una tensión creciente en los mercados eléctricos de EE.UU.: la demanda de electricidad de los centros de datos de inteligencia artificial, la computación en la nube y la infraestructura de activos digitales está aumentando más rápido de lo que puede expandirse la capacidad de generación. Las empresas de servicios públicos desde Virginia hasta Illinois compiten por modernizar los sistemas de transmisión, y PJM advierte que los márgenes de reserva se están reduciendo a medida que se acelera el crecimiento de la carga.
Los mineros con acuerdos flexibles de compra de energía obtuvieron mejores resultados durante el evento climático, reduciendo rápidamente el consumo durante las horas pico y reanudando las operaciones una vez que las condiciones de la red se estabilizaron. Aquellos atrapados en contratos de tasa fija o variable sin cláusulas de reducción enfrentaron la mayor presión sobre los costos.
Lo que hay que vigilar a continuación
El Servicio Meteorológico Nacional proyecta un riesgo moderado de calor extremo del 14 al 19 de julio, lo que incrementa la posibilidad de una nueva ronda de alertas en la red y reducciones de mineros. Los inversores monitorean los márgenes de reserva de PJM, las tendencias de precios mayoristas de electricidad y las fluctuaciones regionales del hashrate en busca de señales de estrés operativo sostenido.
El hashrate de la red de Bitcoin ya ha mostrado sensibilidad a los aumentos de precios de la energía en veranos anteriores, y una segunda ola de calor en cuestión de semanas podría amplificar el impacto en los plazos de producción de bloques y la rentabilidad de los mineros en las regiones afectadas.
Este artículo es solo para fines informativos y no constituye asesoramiento de inversión.