Berkshire Hathaway Inc. (NYSE: BRK.A) inició un nuevo programa de recompra de acciones, el primer gran movimiento de asignación de capital bajo el nuevo Director Ejecutivo Greg Abel, quien ahora tiene la tarea de desplegar la reserva de efectivo récord de la firma.
"Para ser dueño de Berkshire hoy, hay que creer en la capacidad de Greg Abel para capitalizar el valor a través de una asignación de capital paciente y disciplinada", según un informe reciente de Simply Wall St. La primera reunión anual de Abel como CEO lo vio reafirmar la estrategia principal de la compañía, sugiriendo continuidad sobre un cambio radical.
La recompra se produce mientras la pila de efectivo de Berkshire creció a casi 400.000 millones de dólares en el primer trimestre de 2026, un periodo en el que reportó ingresos de 93.680 millones de dólares e ingresos netos de 10.110 millones de dólares. Las recompras comienzan tras un periodo de relativa debilidad para la acción, que se ha rezagado respecto al S&P 500 con una caída del 8,3% en las últimas 52 semanas, según datos de Barron's.
El movimiento pone el foco en cómo Abel gestionará el enorme saldo de caja del conglomerado, siendo las recompras una herramienta para devolver capital a los accionistas. El ritmo de despliegue de efectivo y la escala de las recompras son ahora variables clave para los inversores, especialmente porque la firma también utiliza su capital para adquisiciones importantes, como la reciente compra de OxyChem a Occidental Petroleum por 9.700 millones de dólares.
La sombra de los activistas
Aunque Berkshire Hathaway es demasiado grande para una campaña activista típica, la presión sobre empresas similares para mejorar el valor para el accionista está aumentando. Markel Group (NYSE: MKL), un conglomerado más pequeño a menudo llamado "mini Berkshire", se enfrenta actualmente a un desafío del inversor activista Jana Partners.
Jana, que posee una participación de poco menos del 1%, envió una carta al consejo de Markel instando a la empresa a recomprar 2.000 millones de dólares de sus acciones —casi el 10% de su valor de mercado— y a vender sus negocios no aseguradores. El activista argumentó que la estructura diversificada de Markel "produce rendimientos para el accionista inferiores a los de sus pares" y justifica una valoración con descuento. En respuesta, el CEO de Markel, Tom Gayner, declaró que la empresa aceleraría su programa de recompra, destacando cómo la presión de los accionistas puede forzar la mano de la dirección.
La situación en Markel ofrece un claro contraste con Berkshire. Mientras Abel continúa con una política de recompra establecida desde hace tiempo, la presión externa sobre Markel para que actúe de forma más decisiva en el retorno de capital muestra los retos que surgen cuando las acciones de una empresa rinden por debajo de lo esperado, incluso para aquellas que siguen el manual de Berkshire.
El renovado programa de recompra es una señal directa de la convicción de la gerencia de que la acción está infravalorada. La prueba clave para los inversores será observar el tamaño y la consistencia de estas recompras en los próximos trimestres, empezando por el informe de resultados del segundo trimestre.
Este artículo tiene únicamente fines informativos y no constituye asesoramiento de inversión.