Según un nuevo informe de Morgan Stanley, un nuevo superciclo centrado en la inteligencia artificial, la seguridad energética y la defensa impulsará la inversión en activos fijos en Asia hasta los 16 billones de dólares para 2030.
Según un nuevo informe de Morgan Stanley, un nuevo superciclo centrado en la inteligencia artificial, la seguridad energética y la defensa impulsará la inversión en activos fijos en Asia hasta los 16 billones de dólares para 2030.

Un nuevo "superciclo" de inversión en Asia está preparado para elevar el gasto en activos fijos de la región de 11 billones de dólares en 2025 a 16 billones de dólares para 2030, según Morgan Stanley. El banco de inversión considera que el ciclo está impulsado por un cambio estructural que se aleja del sector inmobiliario tradicional hacia la infraestructura de inteligencia artificial, la seguridad energética y la defensa, lo que representa una tasa de crecimiento anual compuesta del 7% durante el periodo.
"Los impulsores subyacentes del ciclo industrial de Asia están cambiando", afirmó el equipo de Asia-Pacífico de Morgan Stanley en un informe reciente. El análisis identifica un giro desde la fabricación general y la reposición de existencias inmobiliarias hacia un gasto de capital sostenido en sectores estratégicos y de alta tecnología, creando una nueva base para el crecimiento en la región.
El crecimiento proyectado está respaldado por un auge global de la inversión impulsada por la IA. El banco pronostica que el gasto global en centros de datos de IA alcanzará aproximadamente los 2,8 billones de dólares entre 2026 y 2028, creciendo a un ritmo anual del 33%. Esto beneficia directamente a Asia, que se encuentra en el corazón de la cadena de suministro de hardware de IA, desde gigantes como la taiwanesa TSMC y las surcoreanas Samsung y SK Hynix hasta una extensa red de empresas chinas de servidores, nube y componentes.
Este cambio marca una transformación profunda en la trayectoria económica de Asia, centrando de nuevo el crecimiento en la tecnología intensiva en capital y la resiliencia estratégica. Para los inversores, el informe sugiere que se necesita un nuevo manual de estrategias, centrado en empresas con pedidos tangibles, ventajas competitivas tecnológicas (moats) y elasticidad de beneficios dentro de las nuevas áreas de crecimiento de la IA, la transición energética y la seguridad nacional.
### El auge del hardware de IA redefine el Capex asiático
El núcleo del nuevo ciclo es el gasto de capital masivo requerido por la IA. Morgan Stanley proyecta que el gasto de capital solo de las principales empresas de chips aumentará de unos 105.000 millones de dólares en 2025 a una tasa anual de aproximadamente 250.000 millones de dólares para 2028.
El papel de China es central en esta narrativa. A pesar de las restricciones externas a los chips, el país está fomentando un ecosistema nacional donde la potencia de cómputo, las plataformas en la nube y el desarrollo de grandes modelos se están convirtiendo en un tema de inversión principal. Morgan Stanley cree que el mercado de chips de IA de China podría expandirse a 67.000 millones de dólares para 2030, con una autosuficiencia nacional que podría aumentar al 86%. Esto refleja un cambio en el sector tecnológico de China de un objetivo impulsado por políticas a un imperativo comercial.
Más allá de los chips, el informe establece un paralelismo entre la floreciente industria de la robótica en China y su sector de vehículos eléctricos en 2019, antes de su explosivo crecimiento de las exportaciones. Las exportaciones de bienes relacionados con la robótica de China en los últimos 12 meses alcanzaron los 1.500 millones de dólares a marzo de 2026, un nivel comparable a las exportaciones de vehículos eléctricos a principios de 2020. Aunque persisten los riesgos, la escala de fabricación y las ventajas de la cadena de suministro del país ya son evidentes.
### Energía y defensa emergen como pilares de crecimiento
El segundo y tercer motor del superciclo son la seguridad energética y el gasto en defensa. Las inmensas demandas de energía de los centros de datos de IA están obligando a replantear la infraestructura energética, creando una oportunidad de inversión a gran escala en redes eléctricas, sistemas de refrigeración y energía renovable.
Morgan Stanley señala que las fuentes renovables todavía representan una pequeña parte del consumo de energía primaria de Asia, lo que indica un margen significativo para la inversión. China, con su posición dominante en energía solar, baterías y vehículos eléctricos, es un beneficiario clave. Las exportaciones del país en estos sectores ya se han acercado a una tasa anual de 200.000 millones de dólares.
Al mismo tiempo, se observa un aumento estructural en el gasto en defensa en toda la región. Países como Japón, Corea del Sur e India han incrementado su gasto en defensa como porcentaje del PIB. Esta tendencia proporciona un apoyo a largo plazo para la demanda en fabricación de alta gama, materiales avanzados y equipos de precisión. Juntos, la IA, la energía y la defensa forman una base de múltiples capas para una inversión de capital sostenida en toda Asia.
### Riesgos y realidades
La narrativa del superciclo no está exenta de riesgos. El informe advierte que un gasto de capital rápido puede conducir a un exceso de oferta y a la competencia de precios, como se ha visto en las industrias solar y de baterías de China. Las restricciones tecnológicas también siguen siendo una variable crítica, particularmente para las ambiciones de China en semiconductores avanzados.
Además, el informe destaca el potencial de desplazamiento de puestos de trabajo como resultado de la adopción de la IA. Si bien las primeras aplicaciones han mostrado ganancias de productividad de más del 11% en las empresas de la muestra, también fueron acompañadas por una reducción neta promedio de empleos de aproximadamente el 4%. Gestionar esta transición será un desafío clave para los responsables políticos y las empresas de toda la región.
Este artículo tiene fines informativos únicamente y no constituye asesoramiento de inversión.