Se está produciendo una sustitución silenciosa en las Américas, donde los saldos de stablecoins están absorbiendo funciones de pago transfronterizo que antes pertenecían exclusivamente a los bancos comerciales.
El banco de criptomonedas con licencia federal Anchorage Digital se ha asociado con el conglomerado mexicano Grupo Salinas, integrando sus canales de stablecoins vinculadas al dólar para acelerar los pagos transfronterizos en el mercado de remesas de América Latina, valorado en más de 155 mil millones de dólares.
"Las stablecoins están evolucionando de un instrumento de trading a una infraestructura financiera central", afirmó Nathan McCauley, CEO de Anchorage, y añadió que la asociación ofrece a las instituciones "una forma segura y regulada federalmente de mover dólares a nivel mundial utilizando canales de blockchain".
El acuerdo vincula la infraestructura de pagos regulada de Anchorage con Coinpro, el brazo financiero de Grupo Salinas, y su amplia red de banca minorista a través de Banco Azteca. La integración apunta al corredor EE. UU.-México, uno de los más grandes del mundo, donde los flujos de remesas hacia América Latina superaron los 155 mil millones de dólares en 2024, según el Banco Mundial.
La asociación representa un cambio más amplio de las stablecoins, que pasan de ser activos nativos de cripto para trading a aplicaciones de pago en el mundo real, una tendencia acelerada por la Ley Genius de EE. UU. de 2025. Con el valor total del mercado de stablecoins superando ya los 320 mil millones de dólares, el movimiento pone a Anchorage en competencia directa con gigantes de los pagos como Visa y Mastercard, que también están construyendo sus propias redes de liquidación de stablecoins.
La carrera por la infraestructura se intensifica
La asociación de Anchorage con uno de los grupos empresariales más grandes de México es el movimiento más reciente en una carrera más amplia por construir los canales para una nueva generación de pagos. Las principales redes de tarjetas están realizando inversiones significativas para evitar ser puenteadas. En marzo de 2026, Mastercard adquirió la firma de infraestructura de stablecoins BVNK, con sede en el Reino Unido, señalando una clara intención de integrar canales de depósito basados en blockchain.
Visa ha estado siguiendo una estrategia paralela, expandiendo su programa de liquidación de stablecoins en nueve blockchains diferentes. La compañía también se ha asociado con firmas de infraestructura como Bridge y WeFi para permitir que los saldos de stablecoins se gasten directamente a través de tarjetas Visa, tratando efectivamente los fondos on-chain como una fuente de financiación principal en lugar de algo que deba ser convertido.
"Nuestra asociación con Visa significa que las stablecoins dejan de ser algo que la gente guarda para convertirse en algo que la gente usa", dijo Maksym Sakharov, CEO del grupo WeFi.
Estos movimientos de los incumbentes de los pagos muestran que las stablecoins se ven cada vez más no como un producto de cripto de nicho, sino como un componente fundamental de la futura estructura financiera. La competencia ya no se trata de si se utilizarán canales de blockchain para los pagos, sino de quién los controlará.
De la especulación a la liquidación
El impulso estratégico de firmas como Anchorage y Visa es una respuesta directa a un cambio fundamental en el comportamiento de los usuarios, particularmente en los mercados emergentes. Durante años, el uso principal de las stablecoins fue el trading en exchanges de criptomonedas centralizados. Ahora, según un informe de 2024 de Chainalysis, el uso dominante en América Latina son las transacciones cotidianas.
La región recibió aproximadamente 415 mil millones de dólares en criptomonedas entre julio de 2023 y junio de 2024, siendo una parte significativa pagos de stablecoins a nivel minorista. El motor es la economía básica. El Banco Mundial señala que las remesas tradicionales pueden costar hasta un 6% del valor de la transacción. En cambio, una transferencia de stablecoins entre dos billeteras de autocustodia puede liquidarse en minutos por una fracción del 1%.
Esto no está sucediendo en un vacío regulatorio. La Ley Genius de EE. UU., aprobada en julio de 2025, estableció un marco federal para los emisores de stablecoins, definiéndolos como instrumentos de pago en lugar de valores. Esta claridad ha permitido a entidades reguladas como Anchorage, un banco de criptomonedas con licencia federal, crear productos para instituciones financieras convencionales. La asociación con Grupo Salinas, controlado por el conocido defensor del bitcoin Ricardo Salinas Pliego, une esta nueva infraestructura de cripto regulada con una operación bancaria establecida y de alto volumen, posicionando a ambas firmas en el centro de un cambio estructural en los pagos globales.
Este artículo es solo para fines informativos y no constituye asesoramiento de inversión.