El director ejecutivo de OpenAI, Sam Altman, ha cosechado importantes ganancias en su cartera de inversiones personales, mientras la empresa de inteligencia artificial buscaba acuerdos comerciales con startups en las que tiene participación financiera, lo que plantea nuevos interrogantes de gobernanza en una de las empresas privadas más valiosas del mundo.
Las tenencias de Altman en Helion Energy, una startup de fusión nuclear que respalda desde 2021, se dispararon en valor después de que OpenAI explorara una alianza con la compañía, según personas familiarizadas con el asunto. La valoración de la firma de fusión se disparó mientras OpenAI evaluaba utilizar la tecnología de Helion para alimentar sus centros de datos de alto consumo energético, que requieren cientos de megavatios para entrenar y ejecutar modelos de inteligencia artificial.
"La junta directiva de OpenAI no fue informada completamente sobre el alcance de los intereses financieros personales de Altman en empresas que el gigante de la IA consideraba como socios", dijo una persona con conocimiento directo de las deliberaciones del directorio.
Las conversaciones sobre alianzas se extendieron más allá de Helion. OpenAI exploró o concretó acuerdos con al menos tres empresas en las que Altman posee participaciones personales, incluyendo Tools for Humanity, la startup de escaneo de iris detrás del proyecto de criptomonedas Worldcoin, donde Altman forma parte del directorio. Tools for Humanity ha recaudado más de 200 millones de dólares de inversores como Andreessen Horowitz y Bain Capital, con una valoración de 2.500 millones de dólares.
Las necesidades energéticas de OpenAI son abrumadoras. Los centros de datos de la empresa requerirán aproximadamente 5 gigavatios de potencia informática para 2030, según estimaciones del sector, lo que convierte el acceso a energía confiable y de bajo costo en una prioridad estratégica. Helion, que ha recaudado más de 600 millones de dólares de inversores como Sam Altman y Peter Thiel, afirma que puede entregar energía de fusión comercial para 2028, aunque los escépticos señalan que ninguna startup de fusión ha producido aún energía neta positiva.
Las preocupaciones sobre la gobernanza surgen en un momento sensible para OpenAI. La empresa está atravesando una compleja transición de su estructura de beneficios limitados a una entidad totalmente con fines de lucro, un proceso que requiere la confianza de los inversores en su liderazgo. Altman fue brevemente destituido como CEO en noviembre de 2023 en medio de desacuerdos en la junta sobre su estilo de liderazgo y conflictos de interés, solo para ser restituido días después tras la reacción de los empleados.
La red de conflictos
La cartera de inversiones de Altman abarca más de 20 empresas, muchas en sectores donde OpenAI se está convirtiendo en cliente o socio. Además de Helion y Tools for Humanity, sus tenencias incluyen Retro Biosciences, una startup de investigación sobre longevidad, y Lattice, una empresa de fusión nuclear. La creciente necesidad de OpenAI de energía e infraestructura informática crea una superposición natural con las apuestas de Altman en energía limpia y biotecnología.
El acuerdo refleja las preocupaciones planteadas anteriormente sobre la asociación de OpenAI con Microsoft Corp., que ha invertido más de 13.000 millones de dólares en la empresa de IA. Los estrechos vínculos de Microsoft con OpenAI han atraído el escrutinio de los reguladores en Estados Unidos, Reino Unido y la Unión Europea, que investigan si la asociación otorga a Microsoft una influencia injusta sobre la dirección de OpenAI.
OpenAI declaró en un comunicado que cuenta con "sólidos procesos de gobernanza para identificar y gestionar posibles conflictos de interés que involucren a cualquier empleado o miembro de la junta". La empresa agregó que "todas las transacciones materiales con partes relacionadas son revisadas por los miembros independientes del directorio".
Altman no respondió a las solicitudes de comentarios.
Implicaciones para los inversores
Para los inversores de OpenAI, valorada en 80.000 millones de dólares en su más reciente venta secundaria de acciones, las cuestiones sobre conflictos añaden incertidumbre a un perfil de riesgo ya de por sí complejo. La valoración de la empresa depende de mantener la confianza en que su liderazgo prioriza los intereses de OpenAI sobre el beneficio económico personal.
La transición de OpenAI a una entidad con fines de lucro, que se espera concluir a finales de 2026, requerirá la aprobación de los inversores actuales, incluidos Microsoft, Thrive Capital y Sequoia Capital. Cualquier preocupación de gobernanza que retrase o complique ese proceso podría afectar la capacidad de la empresa para recaudar capital futuro en condiciones favorables.
Este artículo es únicamente con fines informativos y no constituye asesoramiento de inversión.